Un 10 % de los jóvenes de la provincia de entre 15 y 20 años padece trastornos de la alimentación

El abanico de edades se está ampliando entre los pacientes que en la actualidad reciben asistencia en el centro y que van desde los 12 a los 41 años. Hay muchos enfermos que no son conscientes de padecer algunas de estas enfermedades y cogerlas a tiempo, como casi siempre en los temas de salud, es lo más importante para el éxito del tratamiento Las doctoras y profesoras de psicología de la Universidad Miguel Hernández (UMH) María José Quiles Sebastián y Yolanda Quiles Marcos, ambas ilicitanas, son las creadoras de este proyecto que nació hace tres años después de especializarse en Londres en Tratamientos de Conducta Alimentaria (TCA). Tras ser unas de las ganadoras del primer Maratón de Emprendedores de la UMH, emplearon el premio para conseguir sus objetivos. Con el apoyo de la Universidad han instalado su empresa, un Centro de Día donde aplican sus tratamientos a los pacientes afectados por enfermedades mentales que derivan en la alimentación, como la Anorexia y la Bulimia principalmente. Existen otros Centros de Día en España de similares características, pero ninguno se encuentra dentro de una universidad, lo que supone estar en constante investigación en los tratamientos de estas enfermedades, por lo que se ha convertido en un centro pionero en nuestro país y en el que ya otras universidades se están fijando para aplicar este mismo modelo en las suyas. «El trabajo en equipo con la familia es fundamental» ¿Cómo es el funcionamiento del Centro? María José Quiles. CREA funciona como centro de día, y los pacientes están con nosotros desde las nueve de la mañana hasta las seis de la tarde. La jornada transcurre con diferentes actividades como talleres terapéuticos, charlas personales y en grupo y son atendidos por médicos, psicólogos, psiquiatras, nutricionistas y terapeutas. Tenemos un comedor donde desayunan, almuerzan, comen y meriendan para seguir de cerca su evolución. Lo más importante es la atención que se les presta durante todo el día por todo el equipo y observar su mejora a la hora de comer, que es fundamental. También nos llegan casos muy graves de desnutrición y los derivamos a la Unidad hospitalaria de San Juan hasta que puedan estar con nosotros. En nuestros grupos se trabaja con el método Maudsley, que es utilizado en centros internacionales pioneros en el tratamiento de los TCA con excelentes resultados. Son tratamientos largos, de unos dos años, que tienen diferentes fases, y que una vez recuperados pasan a consultas externas donde solo acuden para tener un seguimiento del paciente y comprobar si se pueden incorporar a su vida cotidiana y si han conseguido modificar las conductas de su enfermedad. Son tratamientos costosos a los que no todos los pacientes pueden acceder. ¿Existen vías de subvención? Dentro del centro CREA ofrecemos la oportunidad de poder recibir el tratamiento subvencionado por el Ministerio de Sanidad a través del seguro escolar, en régimen de centro de día, en los casos  en los que, una vez realizada la evaluación, el equipo del centro considere que existe la enfermedad y se cumplan los requisitos burocráticos, como acreditar que ha transcurrido un período mínimo de un año desde que el estudiante se matriculó por primera vez en cualquier centro de enseñanza de los comprendidos en el seguro. «El enfermo de TAC trata de esconder su enfermedad hasta que es evidente» ¿Qué importancia le dais al contacto con la familia del paciente? Yolanda Quiles. El trabajo en equipo con la familia es fundamental, y también ellos necesitan nuestra ayuda. Hay que tener en cuenta que pasan por momentos muy duros que no saben cómo encajar, y que tardan mucho en descubrir el problema porque son enfermedades que tienen una progresión muy lenta, especialmente la anorexia y la bulimia. El enfermo de TAC trata de esconder su enfermedad hasta que es evidente. Los padres deben estar atentos si de repente su hijo tiene un interés especial por el ejercicio físico, o por los alimentos ligeros, o empieza a eliminar de su dieta ciertos alimentos como la bollería y las grasas en general, y si dedica más tiempo del que dedicaba a sus estudios… Todo esto, que en principio es bueno, puede ser una señal. De ahí pueden pasar a estar cada vez más delgados, a saltarse comidas y a poner excusas para no sentarse a la mesa a comer. También cambia su estado de ánimo y están mucho más irritables. Es importante acudir a profesionales, aún a riesgo de equivocarse, pues lo más importante es atacar cuanto antes la enfermedad. Es un problema mental con una gran repercusión física, y la comida es la forma que tienen de manifestar su malestar emocional. Se vuelven muy estrictos con los horarios de comidas, con lo que comen y también con lo que comen los demás. Son solo síntomas de su enfermedad que se manifiestan de esta manera. «Detrás de los trastornos de la alimentación lo que suele existir son problemas graves de autoestima y dificultades a nivel emocional» ¿Qué hay detrás de estos trastornos de la alimentación? Lo que no hay siempre es un problema estético como mucha gente creé, en la mayoría de los casos hay problemas graves de autoestima y dificultades a nivel emocional que vienen arrastrando y que manifiestan a través de su alimentación. Si a esto le unes el modelo estético que marca la sociedad, pues está claro que también influye, especialmente en la adolescencia. Las enfermedades más conocidas son la anorexia y la bulimia, pero hay otro tipo de trastornos que no son tan conocidos, que también son importantes y que mucha gente padece sin saberlo. La anorexia es la falta paulatina de alimentación, que en muchos casos puede llegar a ser muy grave y en casos muy extremos puede provocar incluso la muerte. Produce pérdida de masa ósea, problemas en los huesos, caída del cabello, la piel envejece, osteopenia y en casos muy graves fallos cardiacos. En el caso de las jóvenes además la pérdida de la menstruación. Consecuencias todas ellas provocadas por la desnutrición. La bulimia es una ingesta excesiva de alimentos que luego eliminan por medio del vómito y que provoca serias lesiones especialmente en el sistema digestivo. También está muy extendido el trastorno por atracón, que se produce al comer cantidades de alimentos de todo tipo de forma descontrolada en un corto periodo de tiempo, que si se prolonga puede producir un problema de obesidad serio. ¿Qué edad es la de mayor riesgo? Entre un ocho y un diez por ciento de los jóvenes padecen trastornos diagnosticados, y se baraja un número más alto de casos sin diagnosticar. Entre los 15 y los 20 años es la edad de mayor riesgo, aunque están apareciendo nuevos casos por debajo y por encima. En la actualidad el centro CREA tiene un abanico de pacientes de entre 12 y 41 años. Relacionado

El centro C.R.E.A. de la UMH, por sus características, es pionero en España en el tratamiento de enfermedades relacionadas con la alimentación como la bulimia y la anorexia

- Escrito el 11 marzo, 2017, 9:16 am
10 mins
El abanico de edades se está ampliando entre los pacientes que en la actualidad reciben asistencia en el centro y que van desde los 12 a los 41 años. Hay muchos enfermos que no son conscientes de padecer algunas de estas enfermedades y cogerlas a tiempo, como casi siempre en los temas de salud, es lo más importante para el éxito del tratamiento

Las doctoras y profesoras de psicología de la Universidad Miguel Hernández (UMH) María José Quiles Sebastián y Yolanda Quiles Marcos, ambas ilicitanas, son las creadoras de este proyecto que nació hace tres años después de especializarse en Londres en Tratamientos de Conducta Alimentaria (TCA). Tras ser unas de las ganadoras del primer Maratón de Emprendedores de la UMH, emplearon el premio para conseguir sus objetivos. Con el apoyo de la Universidad han instalado su empresa, un Centro de Día donde aplican sus tratamientos a los pacientes afectados por enfermedades mentales que derivan en la alimentación, como la Anorexia y la Bulimia principalmente.

Existen otros Centros de Día en España de similares características, pero ninguno se encuentra dentro de una universidad, lo que supone estar en constante investigación en los tratamientos de estas enfermedades, por lo que se ha convertido en un centro pionero en nuestro país y en el que ya otras universidades se están fijando para aplicar este mismo modelo en las suyas.

«El trabajo en equipo con la familia es fundamental»

¿Cómo es el funcionamiento del Centro?

María José Quiles. CREA funciona como centro de día, y los pacientes están con nosotros desde las nueve de la mañana hasta las seis de la tarde. La jornada transcurre con diferentes actividades como talleres terapéuticos, charlas personales y en grupo y son atendidos por médicos, psicólogos, psiquiatras, nutricionistas y terapeutas. Tenemos un comedor donde desayunan, almuerzan, comen y meriendan para seguir de cerca su evolución. Lo más importante es la atención que se les presta durante todo el día por todo el equipo y observar su mejora a la hora de comer, que es fundamental. También nos llegan casos muy graves de desnutrición y los derivamos a la Unidad hospitalaria de San Juan hasta que puedan estar con nosotros.

En nuestros grupos se trabaja con el método Maudsley, que es utilizado en centros internacionales pioneros en el tratamiento de los TCA con excelentes resultados.

Son tratamientos largos, de unos dos años, que tienen diferentes fases, y que una vez recuperados pasan a consultas externas donde solo acuden para tener un seguimiento del paciente y comprobar si se pueden incorporar a su vida cotidiana y si han conseguido modificar las conductas de su enfermedad.

Son tratamientos costosos a los que no todos los pacientes pueden acceder. ¿Existen vías de subvención?

Dentro del centro CREA ofrecemos la oportunidad de poder recibir el tratamiento subvencionado por el Ministerio de Sanidad a través del seguro escolar, en régimen de centro de día, en los casos  en los que, una vez realizada la evaluación, el equipo del centro considere que existe la enfermedad y se cumplan los requisitos burocráticos, como acreditar que ha transcurrido un período mínimo de un año desde que el estudiante se matriculó por primera vez en cualquier centro de enseñanza de los comprendidos en el seguro.

«El enfermo de TAC trata de esconder su enfermedad hasta que es evidente»

¿Qué importancia le dais al contacto con la familia del paciente?

Yolanda Quiles. El trabajo en equipo con la familia es fundamental, y también ellos necesitan nuestra ayuda. Hay que tener en cuenta que pasan por momentos muy duros que no saben cómo encajar, y que tardan mucho en descubrir el problema porque son enfermedades que tienen una progresión muy lenta, especialmente la anorexia y la bulimia. El enfermo de TAC trata de esconder su enfermedad hasta que es evidente.

Los padres deben estar atentos si de repente su hijo tiene un interés especial por el ejercicio físico, o por los alimentos ligeros, o empieza a eliminar de su dieta ciertos alimentos como la bollería y las grasas en general, y si dedica más tiempo del que dedicaba a sus estudios… Todo esto, que en principio es bueno, puede ser una señal. De ahí pueden pasar a estar cada vez más delgados, a saltarse comidas y a poner excusas para no sentarse a la mesa a comer. También cambia su estado de ánimo y están mucho más irritables. Es importante acudir a profesionales, aún a riesgo de equivocarse, pues lo más importante es atacar cuanto antes la enfermedad.

Es un problema mental con una gran repercusión física, y la comida es la forma que tienen de manifestar su malestar emocional. Se vuelven muy estrictos con los horarios de comidas, con lo que comen y también con lo que comen los demás. Son solo síntomas de su enfermedad que se manifiestan de esta manera.

«Detrás de los trastornos de la alimentación lo que suele existir son problemas graves de autoestima y dificultades a nivel emocional»

¿Qué hay detrás de estos trastornos de la alimentación?

Lo que no hay siempre es un problema estético como mucha gente creé, en la mayoría de los casos hay problemas graves de autoestima y dificultades a nivel emocional que vienen arrastrando y que manifiestan a través de su alimentación. Si a esto le unes el modelo estético que marca la sociedad, pues está claro que también influye, especialmente en la adolescencia.

Las enfermedades más conocidas son la anorexia y la bulimia, pero hay otro tipo de trastornos que no son tan conocidos, que también son importantes y que mucha gente padece sin saberlo.

La anorexia es la falta paulatina de alimentación, que en muchos casos puede llegar a ser muy grave y en casos muy extremos puede provocar incluso la muerte. Produce pérdida de masa ósea, problemas en los huesos, caída del cabello, la piel envejece, osteopenia y en casos muy graves fallos cardiacos. En el caso de las jóvenes además la pérdida de la menstruación. Consecuencias todas ellas provocadas por la desnutrición.

La bulimia es una ingesta excesiva de alimentos que luego eliminan por medio del vómito y que provoca serias lesiones especialmente en el sistema digestivo. También está muy extendido el trastorno por atracón, que se produce al comer cantidades de alimentos de todo tipo de forma descontrolada en un corto periodo de tiempo, que si se prolonga puede producir un problema de obesidad serio.

¿Qué edad es la de mayor riesgo?

Entre un ocho y un diez por ciento de los jóvenes padecen trastornos diagnosticados, y se baraja un número más alto de casos sin diagnosticar. Entre los 15 y los 20 años es la edad de mayor riesgo, aunque están apareciendo nuevos casos por debajo y por encima. En la actualidad el centro CREA tiene un abanico de pacientes de entre 12 y 41 años.