50 años repartiendo solidaridad

Detrás de Cáritas hay mucha gente. Voluntarios, contratados, sacerdotes, donantes, benefactores, colaboradores y gente que se suma de manera puntual para ayudar en acciones concretas

- Escrito el 04 diciembre, 2017, 9:30 am
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Entrevista > Mari Carmen Martinez | Directora de Cáritas en Elche (Jaén, 10-enero-1947)

El peso del día a día en Cáritas de Elche lo asumen 335 voluntarios y 21 personas contratadas. La cifra aumenta cuando llegan campañas como la de Navidad. Cada voluntario, y cada persona que echa una mano, pone a disposición su talento y su solidaridad para ayudar a los demás.

Cáritas comenzó a funcionar en Elche con motivo del reparto de la ayuda social americana en la postguerra, al igual que sucediese en el resto de España. Inicialmente comenzaron algunas Cáritas parroquiales para, a mitad de la década de los 60, constituir formalmente Cáritas Interparroquial de Elche.

Llevan más de 50 años, de manera ininterrumpida, ayudando a familias ilicitanas que les han necesitado.

Centro de acogida

El Centro de Acogida de Personas sin Hogar es un recurso, conveniado con el ayuntamiento de Elche, destinado a acoger a las personas que se encuentran en esa situación. Desde allí se da la posibilidad de iniciar el camino para salir de la calle.

Por desgracia es un recurso que siempre está saturado, dada la necesidad actual, y casi todas las noches hay que habilitar camas en los pasillos para poder acoger a la gente que acude a él. Diariamente duermen en el más de 30 personas, pese a disponer únicamente de 29 plazas, y el año pasado dieron cobijo a 556 personas sin hogar. También les proporcionan la cena y el desayuno.

Además, Cáritas cuenta con dos estudios de emergencias para familias con menores, un piso de inserción para nueve personas y una red de viviendas en la ciudad dirigidos a mujeres en situación de exclusión, inmigrantes y jóvenes ex-tutelados por la administración, personas sin hogar y familias.

Mari Carmen Martinez Romero es desde hace un año la directora de Cáritas en Elche.

¿Cómo llegó usted a Cáritas y por qué?

Ya hace algún tiempo de mis comienzos en Cáritas. Como cristiana me sentía, y me siento, llamada a ayudar a los demás, y decidí acudir a Cáritas para comprometerme como voluntaria.

Fui a Cáritas de San Antón a principio de la década de los 80. Acudíamos al, por aquel entonces, barrio nuevo de los Palmerales a ayudar a las familias que vivían allí.

Cuando ya hicieron la parroquia en Palmerales me involucré tanto en ella como en su Cáritas, y desde entonces hasta hoy. Además, hace casi un año me nombraron directora de Cáritas Interparroquial de Elche.

¿Somos una ciudad solidaria?

Sin duda Elche es una ciudad solidaria. Contamos con un gran número de organizaciones sociales que se preocupan por sus vecinos. Es algo que nos provoca gran alegría y esperanza. Con su ejemplo, esas organizaciones solidarias nos ayudan a seguir adelante.

Pero más importantes son los miles de personas que las respaldan o que se implican en ellas, y eso es reflejo del corazón solidario de nuestra ciudad.

También contamos con un tejido empresarial muy comprometido con la ciudad y sus personas. Muchas empresas en Elche van más allá de su responsabilidad social corporativa y se comprometen de manera constante, directamente o a través de otras iniciativas.

Un ejemplo de ello ha sido el comienzo de este curso. Cáritas siempre viene haciendo un esfuerzo en apoyar a las familias con niños cuando comienza cada curso. Este año ha habido diferentes asociaciones, grupos y empresas que han donado decenas de miles de euros para que podamos apoyar a esos niños en sus procesos educativos.

¿De qué forma funciona Cáritas?

Cáritas está enraizada en toda la ciudad y en nuestras pedanías, ya que como comunidad cristiana parte de todas las parroquias que hay en Elche. Eso nos permite estar muy cerca de las personas que lo están pasando mal en nuestros barrios y pedanías, conocerlas, vivir y convivir con ellas. El ser cercanos nos permite implicarnos con nuestros vecinos.

«El ser cercanos nos permite implicarnos con nuestros vecinos»

Contamos con 21 equipos parroquiales en Elche. Desde ellos se acoge y ayuda a las personas que llegan hasta nosotros.

¿Necesitan voluntarios?

Lo que más necesitamos son manos; personas dispuestas. Si las circunstancias no permiten poder comprometerse con un voluntariado se puede colaborar de manera puntual, en alguna campaña concreta, o dando una formación en alguno de los cursos que hacemos… prestando algún tipo de servicio. Después se puede colaborar con bienes materiales o económicos, algo fundamental cuando se quiere ayudar a quien peor lo está pasando.

El año pasado decíamos ´vive sencillamente para que otros, sencillamente, puedan vivir`. Con ese espíritu animamos a compartir lo que tenemos para que otras personas puedan vivir de manera digna.

¿Qué problemas se suelen producir a diario?

Probablemente la puerta de Cáritas es la última puerta que se toca a la hora de pedir ayuda, y nos llegan muchas personas en situaciones desesperadas.

«Nos encontramos con muchos vecinos de Elche que por vergüenza no vienen a pedir ayuda a pesar de su situación»

Nos encontramos con muchos vecinos y vecinas de Elche, de toda la vida, que por vergüenza no vienen a pedir ayuda pese a estarlo pasando muy mal. Por suerte, el tener presencia en todos los barrios, con mucha cercanía, nos permite salir al encuentro de esas personas para tenderles nuestra mano.

«Hay muchas necesidades, pero una de las principales es la falta de esperanza de poder vivir una vida más digna»

Aunque el principal problema parezca que son las necesidades materiales y económicas, que también lo son, los problemas de las personas que ayudamos van mucho más allá; pasan por la soledad, la falta de oportunidades, la desesperación y frustración y, sobre todo, la falta de esperanza de poder vivir una vida más digna.

«La Navidad es una época donde se nota más la soledad y la desesperanza»
Llega la Navidad. ¿Es la época más dura por lo que entraña en sí?

Sin duda. Es una época donde se nota la soledad y la desesperanza. Las familias que lo están pasando mal no encuentran la alegría de la que disfruta el resto, y eso termina hundiendo. Al final se acaba uniendo la falta de recursos para poder seguir adelante con la sensación de ya no ser nada en la sociedad. Eso hunde. Por eso en Navidad hacemos un esfuerzo con las familias, para que noten que esa sensación no es real, que las personas en situación de pobreza son igual a las demás personas.

Ese esfuerzo lo hacemos junto a muchos que se ofrecen durante las navidades con el objetivo de echar una mano para ayudar a los demás. Personas que sacrifican su tiempo, con los amigos o la familia, para estar y ayudar a las personas que más lo necesitan.

En Navidad surgen infinidad de campañas, ya que es una época donde la solidaridad en forma de amor hacia los demás se hace más presente. Aunque desde Cáritas no hacemos campaña tal cual, sí que son muchas organizaciones y personas las que se mueven en estas fechas tan entrañables para poder ayudar a los demás. Es especialmente emotivo ver cómo se mueven niños y jóvenes en centros educativos de nuestra ciudad para poder recaudar fondos de cara a ayudar a otras personas.

¿Cuál es el perfil actual de quienes se acercan a ustedes?

Actualmente no hay un perfil concreto; se acerca cualquier persona que lo esté pasando mal, en las circunstancias que sean. Sí que constatamos un aumento de ciertos perfiles que se están acercando cada vez más a Cáritas.

Han aumentado de una forma considerable las mujeres solas con hijos a su cargo y los llamados trabajadores pobres, personas que, aunque hayan podido acceder a un trabajo no pueden mantenerse ni ellas mismas ni a sus familias.

Otro perfil que ha ido teniendo más presencia en la ayuda de Cáritas son las personas con problemas de salud mental, sobre todo en el ámbito del sinhogarismo.

Al irse a casa después de haber conocido casos complicados que rompen el corazón… ¿cómo se siente?

Es muy difícil conciliar el sueño sabiendo que hay muchas personas y familias que están al borde del precipicio. A cada persona que atendemos intentamos conocerla e implicarnos personalmente con ella. Por eso las situaciones que nos encontramos nos duelen.

«Nos forman para que no llevarnos los problemas a casa, pero eso es casi imposible»

Cuando nos formamos para ser voluntarios y voluntarias una de las claves que nos dan es no llevarnos los problemas a casa, pero es muy difícil, por no decir imposible, porque hemos decidido compartir la vida con las personas que nos encontramos.

¿Qué necesidades tienen en Cáritas sin cubrir?

Necesidades sin cubrir muchas, cuantas más personas seamos ayudando a los demás a más personas podremos acoger y ayudar.

Siempre tenemos muchas necesidades: en los desayunos del Centro de Acogida, en el servicio de duchas, en la gestión y recogida de donaciones, en tareas de mantenimiento, en los proyectos de infancia y juventud, en el servicio de guardería…

«Una necesidad patente es la soledad de las personas mayores y a eso necesitamos darle una respuesta desde toda la sociedad»

Una necesidad patente que nos preocupa es la soledad de las personas mayores, ahí hay un inmenso campo de pobreza al que necesitamos darle respuesta, no solo desde Cáritas, sino como sociedad.

Tenemos tanto por hacer que siempre tenemos necesidad de manos dispuestas a ayudar.