El Camp d’Elx lanza un S.O.S.

Tres años de grave sequía, y la complejidad para conseguir agua, provocan la peor situación de la historia en los cultivos ilicitanos y las previsiones no van más allá de diciembre

- Escrito el 02 noviembre, 2017, 9:30 am
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El Camp d’Elx agoniza. El agua se ha convertido en un tesoro que ya nadie tiene y que cada vez es más caro y complejo de conseguir. Tal y como sucede en la película Waterworld de Kevin Reynolds (1995) el agua se ha convertido en el bien más preciado para los agricultores del campo ilicitano, que viven en sus propias carnes los efectos de una grave sequía que colea desde hace tres años. Sus daños en esta zona, principalmente hortofrutícola, no son inmediatos, pero con el grifo del agua cerrado por completo y ante la dificultad de adquirirla los presagios no son nada halagüeños.

El trasvase del Tajo-Segura está cerrado y ha dejado de enviar agua, ya que está al mínimo

Históricamente los agricultores ilicitanos no han tenido abundancia de agua, sino más bien lo contrario, por lo que siempre han tenido que ingeniárselas para sacar adelante sus cultivos optimizando al máximo sus recursos. A la sequía estructural de la zona se le ha añadido los problemas de estos tres últimos años, por lo que hasta la fecha los agricultores han echado mano de las reservas que tenían, pero ya no hay más agua. Prácticamente no ha llovido este año y cuando lo ha hecho no ha caído donde debía, en los embalses, sino que lo ha hecho en la costa dejando bajo mínimos los embalses del Tajo, Duero, Ebro o en la Mancha.

Sequía
Si no se consiguen recursos en diciembre el Camp d’Elx se quedará al 0% de agua

Según los datos que manejan en Riegos de Levante esta es la sequía más dura que se ha tenido nunca, ya que nunca el Tajo y el Segura han estado tan secos. Todo el sureste español, como Alicante, Murcia y Almería, están en situación extrema. La cuenca del Segura está al 14% de su capacidad, bajo mínimos, prácticamente es lodo lo que circula, mientras que la del Tajo, tras tres años de sequía, está cerrada. El trasvase Tajo-Segura es el principal sustento del Camp d’Elx y se regula por los embalses de cabecera (Entrepeñas y Buendía), por lo que si ahí no hay agua, no se manda. Para poder trasvasar esa agua se debe pasar de los 368 hectómetros cúbicos, mientras que ahora están en 233. La situación es tan adversa que a partir del 1 de enero la cifra para mandar agua se elevará a 400 hectómetros cúbicos

El grifo del trasvase Tajo-Segura se ha cerrado por completo. Ya no hay más agua. Los efectos de esta sequía no han sido inmediatos porque hasta la fecha los agricultores han ido echando mano de los recursos que disponían a través del agua de acuíferos, pozos de sequía, depuradoras o del agua desalada, mucho más cara, pero las previsiones, si no mejora la situación, no van mucho más allá de diciembre o enero. David Berenguer, presidente de Riegos de Levante, explica que la gente ha ido aguantando con lo que tenía, pero que si no se consiguen recursos en noviembre o diciembre se podrían quedar al 0% de agua “y eso significa la muerte del campo, no habrá opción”.

Cultivos
La recolecta de granada se ha sacado adelante, pero con algún problema en la zona norte

En estas fechas lo principal era recolectar el cultivo de la granada, uno de los productos estrella del Camp d’Elx, y se ha podido hacer no sin problemas en algunas zonas, sobre todo en la del medio norte del campo ilicitano. Las hortalizas de invierno como las alcachofas, las habas, el brócoli o las patatas son las siguientes en la lista y, aunque el consumo en estas fechas es menor, se está muy pendiente de la lluvia y de los recursos disponibles para que también se puedan sacar adelante. No obstante, la situación de incertidumbre ha hecho que la plantación de estas hortalizas se haya bajado, aunque todavía no está cuantificada, según explica Pedro Valero, representante de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores de Elche (ASAJA). “La realidad es que se deben plantar porque tenemos que trabajar para comer y ya veremos si se puede sacar adelante”, declara.

Fernando Antón es presidente de la Comunidad de Regantes de Carrizales (pertenecen a la Confederación Hidrográfica del Segura) y señala que esta es la peor sequía que ha vivido, pero reconoce que todavía no ha llegado lo más duro: “Es una situación de alarma grande porque ahora lo que puedas salvar lo haces, pero el año que viene qué hacemos… Es una incertidumbre que además no es una cosa que se pueda arreglar inyectando dinero. Se puede invertir en obras, pero no es una cosa automática”.

La plantación de alcachofas ha sufrido problemas debido a la calidad del agua

En Carrizales han tenido problemas con las plantaciones de alcachofas que se hacen en verano, ya que se han regado con un agua tan mala que se han perdido muchas matas. “Ahora es cuando la alcachofa necesita más agua porque empieza a fructificar y no va a haber. Los granados no tendrán problemas, pero el brócoli se verá afectado. Los cultivos de cereal y de forrajeras se verán dañados porque necesitan bastante agua en invierno y no van a tener. De aquí a diciembre dependerá el año que viene, porque lo que no llueva va ser gastos que se van a hacer para nada”.

Agonía
La utilización del agua procedente de depuradoras se presenta como una alternativa real

El agua, siempre escasa en el Camp d’Elx, es aprovecha al máximo. Pedro Valero, de ASAJA, relata que principalmente se nutrían del trasvase Tajo-Segura y cuando ésta falla la planificación queda tocada. “Ante esta situación tenemos agua de las depuradoras como la de Algorós, que se aprovecha toda, y también se está regando con aguas del Hondo que viene con los sobrantes del Segura. Los recursos son mínimos, van bajando y cuando vendrá el problema será a partir de enero”, explica el presidente de ASAJA, que remarca que “si no se recupera bien, el problema vendrá en enero, cuando los árboles tengan que volver a regarse”.

Carrizales ha ido sobreviviendo a base de la reutilización de las aguas de otras comunidades. Su máximo responsable explica que han tenido que elevar las aguas de filtraciones para poder abastecer sus cultivos, lo cual ha supuesto un mayor gasto por la utilización de motores eléctricos -cuando normalmente va por gravedad-, para la obtención de un agua de peor calidad, con mucha más sal. Mientras otras comunidades emplean el regadío por goteo Carrizales opta por el tradicional ´a manta`, de tal manera que los campos de la Vega Baja una vez riegan utilizan sistemas de drenaje y van hacia un canal que la lleva al siguiente con lo cual, cuando les llega puede haber sido empleada cinco o seis veces, pero si escasea en algún punto ya no les llega.

El agua de la desaladora de Torrevieja, con la que se contaba, irá para consumo humano

“Gastas más para regar peor, pero es que el año que viene se presenta peor todavía. Este año hemos ido tirando de lo que quedaba de las reservas del año pasado y este año no tenemos reservas a estas fechas. Se ha decidido cortar el suministro. No sé hasta qué punto vamos a poder regar este invierno que normalmente es cuando menos problemas hay. Si tenemos problemas en invierno no quiero pensar cuando llegue primavera y verano”, explica Fernando Antón. Esta situación agónica de escasez provoca que, por ejemplo, se tenga especial atención en el riego por goteo, puesto que si este falla al poco tiempo la planta o el árbol moriría.

Alternativas

Riegos de Levante depositó gran parte de sus esperanzas en la compra del agua procedente de la desaladora de Torrevieja, pero el anuncio del Gobierno central de que se dejaría de vender para ser destinada al consumo humano fue un golpe difícil de digerir. Otra piedra más en el camino. David Berenguer asegura que, pese a ser muy cara, era una parte importante de los recursos con los que contaban para comenzar el año hidrológico que empezó el pasado mes de octubre. “Sabíamos que el Taibilla nos iba a retraer algo de agua y se habló de 2 o 3 hectómetros, pero cuando te enteras que es casi el 100% del agua desalada de Torrevieja nos llevamos un palo grande. Podíamos recibir entorno al 25% de la que necesitamos, es muy importante”, explica.

Riegos de Levante quiere crear un frente común para poder presionar a las administraciones

Esta nueva realidad a la que se enfrentan ha provocado que se busquen recursos por todos los lados. “Si podemos comprar un hectómetro cúbico lo hacemos, pero como no llueva va agonizar más. Los integrantes de Riegos de Levante están optimizados casi al 50%, lo que significa prácticamente 10.000 hectáreas, pero por mucho que exprimas si no hay, no hay”, dice Berenguer.  Belén Castellano, gerente del colectivo, comenta que una de las alternativas que barajan es la “cesión de derechos” que se ha pedido a Madrid y que el Ministerio cortó. “También pensamos en hacer alguna cesión de derechos más pequeña que para nosotros sería muy importante. Son comunidades que no utilizan el agua teniendo derecho a ella y te la pueden ceder. El sistema trasvase te la circularía a ti y tú la utilizas”, explica.

Depuradoras

Los pozos de sequía son otra opción a la que el Camp d’Elx puede aspirar. Los agricultores esperan que, tal y como se ha hecho los últimos tres años, la Confederación Hidrográfica del Segura ponga en marcha estos pozos, como el ubicado en Calasparra, que alivia en parte la escasez de agua. Pero la opción más plausible es optar al agua de las depuradoras. “Se deberían poner las pilas en la reutilización de las aguas depuradas y en la mejora de la calidad de esas aguas. Esa agua nunca se va a utilizar para consumo humano. En el Rincón del León se tiran hectómetros de agua al mar y en la de Santa Pola no saben qué hacer con ella. Es cierto que tienen problemas de salinidad pero ahí se debe trabajar”, dice Fernando Antón.

Belén Castellano, de Riegos de Levante, desvela que están “muy cerca” de conseguir el agua de la depuradora de Alicante del Rincón del León y que ya están en pruebas en una tubería para comprobar que todo marcha bien, por lo que pronto podrían tenerla. “Es un agua que se está yendo al mar en estos momentos y podemos ser usuarios y traerla hasta aquí. Es agua depurada en condiciones de cultivar”, asevera. En este sentido, desde el mismo colectivo, confirman que están en gestiones para conseguir agua de una desaladora de Muchamiel y que tienen constancia de que produce mucha más agua de la que se aprovecha.

En una situación parecida se encuentra la Comunidad de Regantes de Carrizales con la depuradora de Santa Pola, que con una pequeña infraestructura podría ser aprovechada, ya que por gravedad bajaría hasta su terreno, pero se han topado con un problema entre confederaciones, Generalitat y Medio Ambiente, ya que pasaría por una zona sensible al lado del parque natural de las Salinas. “Por un lado necesitas una concesión que no te dan si no tienes una forma de recoger el agua y por otro lado tienes una posibilidad de infraestructura que no te la hacen si no tienes una concesión de agua, por lo tanto, es el pez que se muerde la cola”, dice Fernando Antón.

Proyectos
«Hay que concienciar a la gente para que ahorren agua en sus casas» (Pedro Valero)

Un territorio que es atravesado por un río como el Vinalopó y que cuenta con el Pantano ¿por qué no es aprovechado? La razón es la calidad del agua, que es inaprovechable debido a su salinidad y contaminación. La estructura tampoco ayuda, ya que las avenidas no permiten recoger el agua, que se pierde cuando llueve y cuando lo hace ésta se saliniza. Es por este motivo por el que los agricultores, desde sus distintos grupos, buscan opciones a largo plazo como la que plantean desde Carrizales con la creación de un pantano en elevaciones, aunque son conscientes del elevado coste que supondría.

Por su parte, Riegos de Levante tiene pensado poner en marcha la construcción de una planta desalobradora para aprovechar el agua del Hondo, que al llevar mucha conductividad se pierde. “El objetivo es autoabastecernos con nuestros medios independientemente del agua del trasvase que al final tendrá que venir. Miramos al futuro con optimismo, pese a todo, porque cuanta menos agua haya más desertización y menos lloverá todavía, será una bola”, comenta su presidente David Berenguer.

En España sí hay agua, pero está mal distribuida. Con esta premisa, desde el Sindicato Central de Regantes se ha realizado un estudio técnico amparado “por una gran consultora” que plantea diversas alternativas y que ya está presentado en Madrid, pero no tienen el convencimiento de que haya sido leído y tenido en cuenta. Sostienen que, igual que el AVE puede ir a Valencia o Murcia deberían ser capaces de llevar el agua a través de autopistas de un lado hacia otro.

Frente común

Esta situación de alarma ha llevado a toda la comunidad agraria a hacer un llamamiento a la unión. Desde Riegos de Levante pretenden hacer músculo haciendo un frente común que aglutine a todos los que trabajan el campo, además de sus 22.000 comuneros. Su intención es informar a todo el mundo de la grave situación por la que atraviesa el Camp d’Elx y explicar qué se viene encima ante una situación “que nunca hemos vivido”. Implicar a políticos, ayuntamientos, además de las personas implicadas, creen que es fundamental para hacer presión al Gobierno central. Tras su reunión del pasado sábado 28 de octubre desean celebrar en diciembre una gran manifestación para hacer todavía más visible el problema.

“El Ayuntamiento se ha puesto a nuestra disposición y nos reunimos con ellos para que apoyaran lo que queremos y con la Conselleria trabajamos muy juntos para conseguir recursos que sí dependen de ellos”, remarca David Berenguer. Añade que todo este tema pertenece al Ministerio y que desde el Gobierno central no han recibido ninguna respuesta al respecto: “Se han pedido reuniones con Rajoy para explicarle la situación, pero no nos han atendido”.

Pedro Valero, de ASAJA Elche, considera que muchas veces “no se ve” el apoyo que las instituciones les prometen y cree que ya es hora de que la ciudadanía se implique, porque hasta ahora el consumo humano está “normal” y la gente “no está preocupada porque tiene el agua que quiere, pero tendríamos que empezar a hacer medidas de ahorro de agua, algo que todavía ningún Ayuntamiento se ha planteado”. Valero cree que en vista de la escasez los consistorios podrían poner en práctica medidas como dejar de regar algunos jardines o bajar la presión: “Una señal de solidaridad sería más que decir os ayudamos. Sería interesante que pusieran en práctica la palabra sostenibilidad porque los que estamos cuidando el medio ambiente necesitamos mantenerlo con el agua”.

Concienciación
«Este problema no solo afecta al campo, sino a toda la industria anexa» (Belén Castellano)

El Camp d’Elx desea que la sociedad ilicitana conozca los problemas por los que atraviesa para conseguir sensibilizarla y poder así ahorrar agua. “Hay que entrar a trabajar en el tema de la concienciación de la gente para que ellos ahorren agua; ahora están muy bien, pero hay que decirles que tienen agua porque están detrayendo agua de la agricultura. Entendemos que el suministro urbano es imprescindible y necesario, pero deben ser solidarios porque todos los problemas los tiene la agricultura”, argumenta el presidente de ASAJA Elche.

Belén Castellano, gerente de Riegos de Levante, cree que la concienciación es parte crucial de la solución, ya que este problema “no sólo afecta al agricultor sino a toda la industria externa como el transporte, envasado, limpieza, promoción comercial, vendedores… En el momento en el que la huerta se pare todo eso se para y eso en un municipio como Elche es un problema serio porque mucha gente se verá afectada”. Por su parte, Fernando Antón, de Carrizales, sostiene que ya hay un trecho recorrido en materia de sensibilización y que éste es un trabajo lento y constante, pero cree que el campo necesita soluciones ya: “Se debe hacer un estudio de todo lo que tenemos y cómo lo podemos utilizar”.