Construcciones en el olvido

El Ayuntamiento ha rescatado diferentes edificios públicos que quedaron abandonados, pero todavía tiene deberes que hacer con varios inmuebles de relevancia local

- Escrito el 27 diciembre, 2017, 8:00 am
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La llegada de la crisis económica fue un bofetón que sacudió los cimientos de todo. En época de bonanza los planes de urbanismo y las incesantes ansias por construir produjeron el estallido de la burbuja inmobiliaria. Fruto de ello, cientos de edificios y construcciones públicas en toda España quedaron desiertas y abandonadas. En Valencia encontramos multitud de ejemplos, así como en Castellón donde el aeropuerto sigue esperando las multitudinarias llegadas que preveían.

En Elche la crisis fue sacudida, además, con los cambios de gobierno local y sus consiguientes variaciones de planes, lo que unido a la escasez de inversiones llevó a que diferentes edificaciones de titularidad del Ayuntamiento quedaran en situación de abandono o en completo desuso. En los últimos años, el consistorio ha intentado rescatar del olvido varios de estos edificios que en su día costaron grandes cuantías a las arcas públicas, pero que se les estaba sacando un nulo rendimiento, aunque todavía quedan varios en el tintero.

Desde el pasado 2011 el edificio del Instituto Tecnológico de la Palmera estaba abandonado

El ejemplo más claro lo podemos encontrar en la reciente inauguración del Instituto Tecnológico de la Palmera, ubicado en la calle Massamagrell. Este edificio fue terminado en el año 2011 y hasta este año ha estado en el completo estado de abandono. El proyecto costó 2,5 millones de euros para la construcción de un símbolo que fuera la sede del mundo de la palmera, donde se estudiaría su pasado y se escribiría su futuro. Está dividido en tres módulos y, en un principio, se quiso que el primero, de 277 metros cuadrados albergara talleres y almacenes para dar a conocer los trabajos con la palma blanca.

Laboratorios

El segundo módulo, también de 277 metros cuadrados, estaba destinado para los procesos tecnológicos. En él se ubicarían los laboratorios para la investigación y el cultivo in vitro de la palmera. Por último, la sección de administración y actos que consta de 1.082 metros cuadrados dirigidos a espacios multiusos, bibliotecas o centros de documentación. En la actualidad, la explotación de este edificio ha sido adjudicada a Gaia Lab, que abonará a cambio 183.000 euros al año en concepto de alquiler, por un periodo de 12 años prorrogable a dos más. La empresa adjudicataria contará con el material rescatado de la antigua Estación Phoenix, clausurada en 2011.

«Damos sentido y utilidad social a edificios en desuso con un gran valor» C. Gonzalez

El alcalde, Carlos González, en la inauguración del Instituto Tecnológico de la Palmera, se mostró satisfecho al asegurar que, además de darle un uso al edifico, tendrán una rentabilidad económica al recibir un canon y, sobre todo, porque se utilizarán unas “magníficas instalaciones” para lo que fueron concebidas. “Damos sentido y utilidad social a edificios en desuso, de gran valor y utilidad. Son patatas calientes heredadas de edificios olvidados por el anterior gobierno”, comentó el dirigente.

Reflotadas

La Asociación de Familiares y Personas con Enfermedad Mental de Elche, Crevillent, Santa Pola y Tabarca rogaba, tras 12 años de trámites, poder tener un edificio para contar con una residencia y un centro de día, y en el año 2012 se concluyó la construcción de la que iba a ser su sede. Desde entonces, el edificio quedó paralizado, y aunque sí se ha usado de forma parcial desde el año 2013 para la realización de talleres y actividades en la primera planta, la segunda, destinada a la residencia, estaba clausurada.

Conselleria dictaminó, el pasado 13 de febrero, cambiar la titularidad del centro para que pase a manos de la propia asociación, siguiendo así los pasos del consistorio ilicitano, que le cedió la gestión del mismo. La oficina de Tráfico era otro proyecto que, tras años de gestación y de constantes negativas para su puesta en marcha, terminó concluyéndose el pasado año 2017. El edificio se sitúa en la calle Fuensalida, en Peña de las Águilas, junto a la carretera de Crevillent. El Centro de Estudios Miguel Hernández, ubicado en la calle Sor Josefa Alcorta, y retomar las abandonadas instalaciones deportivas del barrio de los Palmerales, eran también dos cuestiones a abordar.

Pendiente
El Albergue Juvenil de Altabix costó 2,7 millones de euros y todavía se encuentra cerrado a cal y canto

El actual equipo de Gobierno tiene todavía pendiente la asignatura de reflotar el edificio que iba a ser destinado para poner en marcha un albergue juvenil en el barrio de Altabix. Situado frente a la Ciudad Deportiva Juan Ángel Romero, este edificio fue terminado en el año 2014 y ha estado más de tres años cerrado a cal y canto y en situación de completo abandono. Costó 2,4 millones de euros (2,7 según diferentes partidos políticos locales) y es el único edificio de construcción nueva que está sin uso.

Su finalidad ha ido cambiando con el paso del tiempo. En un primer momento se pensó como un albergue juvenil y después se consideró la posibilidad de destinarla a residencia de estudiantes, deportistas y alberguistas con carné. Las intenciones del consistorio son que, para la próxima primavera, el edificio cobre vida, pero todavía queda trabajo por delante. Unos meses atrás integrantes de la Asociación Tamarit se encargaron de la adecuación de los exteriores, donde la suciedad y la maleza campaban a sus anchas.

Privatizados

José Vicente Bustamante, portavoz de Podemos Elx, critica que esta construcción, realizada por la Generalitat Valenciana y que costó una elevada cifra, lleve “mucho tiempo en situación de abandono” y se quiera dar la concesión a una empresa privada por un alquiler que califica de ridículo. En este sentido, el Ayuntamiento, que ya ha terminado el pliego de condiciones para ponerlo en marcha, reclama como contraprestación a la firma a la que finalmente se lo adjudique 4.700 euros.

«Se han dado edificios y terrenos públicos a empresas privadas para que hagan negocio» J. V. Bustamante

“Hay muchos edificios y terrenos públicos que se ha donado a empresas privadas para que hagan negocio. Hablamos, por ejemplo, de los antiguos juzgados que ahora son del CEU sin ningún tipo de alquiler, del Parque Multiaventuras o del Mercado Central”, sostiene Bustamante. Añade que con el campo de golf se regalaron 55.000 metros cuadrados junto al Corte Inglés a una empresa privada que paga 150 euros, algo que tilda de miseria, al igual que el gimnasio FORUS, ubicado al lado. “También se cedió, en época de Alonso, una guardería abandonada en pleno barrio de Raval y con unas instalaciones brutales a una fundación de una empresa”, dice.

Hort del Gat
La casa del Hort del Gat, sede de la Estación Phoenix, se encuentra en una situación de completo olvido

En el Hort del Gat encontramos la edificación más importante de propiedad municipal que se encuentra en un total estado de abandono. Desde que la Estación Phoenix echara la persiana el edificio ha quedado en el más completo ostracismo, siendo ocupado por personas sin hogar. La suciedad, como consecuencia de la falta de limpieza, la ropa, comida y enseres se amontonan en una casa que llegó a ser un símbolo local. Fruto de la dejadez se han producido varios incendios. El último, el pasado 25 de mayo, donde el fuego en una de las naves abandonadas incluso llegó a calcinar parte de la maquinaria de la Estación Phoenix, ahora rescatada para el Instituto Tecnológico de la Palmera.

José Cámara, miembro del Institut d’Estudis Comarcals Baix Vinalopó, considera que es el edificio municipal más emblemático que está abandonado. Este enclave fue una donación, a mitad de la década de los 80, del propietario Antonio Pascual Ferrández al Ayuntamiento de Elche, dado que cuando falleció, al no tener descendencia, decidió que perteneciera al pueblo ilicitano. “Es sintomático porque está con las puertas abiertas, ahí entra todo el mundo y, por ejemplo, en el jardín hay esculturas antiguas de cierto valor y están a la intemperie. Hay placas, como por ejemplo la del compositor Óscar Esplá, y en la puerta también hay dos fragmentos de lo que era el paseo de la Estación. Todo esto está ahí a expensas de que alguien se lo lleve”, detalla.

Poner en valor

Desde el Institut d’Estudis Comarcals Baix Vinalopó insisten en la necesidad de poner en valor un edificio histórico para el pueblo de Elche que podría tener algún tipo de fin. “Es una construcción de Antonio Serrano Peral con un tipo de arquitectura racionalista y muy significativa, porque tiene seis plantas y apenas se nota. Cayó en el olvido cuando llegó la crisis y no se ha vuelto a abrir porque hay que inyectar dinero, pero todo es cuestión de ponerse manos a la obra y de alguna manera cuidarlo y conservarlo con los medios que se tengan”, insiste José Cámara.

José Manuel Sánchez, concejal de Urbanismo y Patrimonio, reconoce que no hay muchos edificios de estas características y desvela que desde el Ayuntamiento “se está contemplando la posibilidad de darle algún uso próximamente”. Esta todavía es una idea que no ha llegado a cristalizar en forma de propuesta, ya que no se han sentado las bases para un próximo proyecto para esta casa que sirvió como base del cultivo de palmeras in vitro y de DatElx, por lo que parece complicado que resurja pronto de sus cenizas.

Hort dels Pontos

La casa ubicada en el Hort dels Pontos fue construida en 1900 y es un claro ejemplo de la típica vivienda del Camp d’Elx de antaño. Actualmente está abandonada y, pese a las voces políticas que han insistido en restaurarla, su realidad es que es una ruina. Su relevancia, además de ser una edificación histórica de más de 100 años, radica en el hecho de que está ubicada en la ruta del Palmeral. En 2015, Pablo Ruz, por entonces concejal del Partido Popular, mostró interés en rehabilitarla para “adecuarla como vivienda ilicitana tradicional para que pueda ser visitada y se convierta en un centro de interpretación de los oficios asociados a los huertos de palmeras”.

Un tiempo después sí hubo un intento de restauración que quedó inconcluso dejando a esta casa tapiada y sellada tras unos hierros. Javier Pascual es integrante del Colectivo Ciudadano para la Defensa del Patrimonio y explica que era una casa regentada por la gente que se dedicaba a la actividad agrícola, y que pasó a propiedad municipal con unas permutas. “Lo último que sabemos es que está cerrada a cal y canto, no sabemos cómo estará por dentro, pero los intentos de los políticos por adecentarla no han cuajado”, asevera.

«Está previsto solicitar una subvención para la rehabilitación de la casa del Hort dels Pontos» J. M. Sánchez

El edil de Patrimonio reconoce que la casa del Hort dels Pontos está “en muy mal estado” y que se debe “rehabilitar por completo”, por lo que confirma que se va a solicitar una subvención para llevar a cabo esa obra. “Es una casa muy pequeña. Es una vivienda típica tradicional del campo de Elche y en este caso sí está previsto solicitar una subvención para su rehabilitación, para devolverla a su uso tradicional de los huertos agrícolas de toda la vida. Por sus dimensiones no tiene nada que ver con la de l’Hort del Gat”, explica José Manuel Sánchez.

Otros enclaves

Además de estos edificios de relevancia existen otros que, con el paso del tiempo, su importancia, así como su utilidad, han ido menguando. Las casas de los maestros son un ejemplo de ello. Existen varias repartidas en el territorio ilicitano, siendo la más significativa la situada en la calle Reina Victoria delante del colegio público Virgen de la Asunción. Esta edificación, de titularidad municipal, está compuesta por varios pisos y solo algunos de ellos están habitados.

El pasado 2015 el Partido de Elche propuso la rehabilitación de estos pisos para albergar a familias con riesgo de exclusión social, pero la propuesta no llegó a salir adelante. En la partida del Altet también hay una casa perteneciente a las antiguas escuelas unitarias del campo. “Hay tanto por hacer en tema de conservación y restauración de patrimonio local que cuando haces un listado es muy grande, pero algún día hay que ponerse manos a la obra y hacer cosas. No hace falta que tenga 500 años para poner en valor un edificio”, argumenta José Cámara.

Convento
«El convento de la Merced no está abandonado, pero necesita una rehabilitación urgente» J. Pascual

El convento de la Merced es uno de los edificios más significativos del territorio ilicitano. En 1270 el Infante Don Manuel donó los baños árabes a la orden de la Merced, que levantó sobre ellos esta peculiar edificación. En 1835 pasó a manos municipales y se utilizó, entre otras cosas, como sede administrativa de correos y rentas, pero en 1854 las monjas clarisas se instalaron allí a cambio del antiguo convento ubicado en la calle Corredora. Ya en 2007 volvió a ser posesión del Ayuntamiento de Elche, puesto que las monjas clarisas se trasladaron a las nuevas instalaciones construidas junto a la ladera del río Vinalopó.

Este edificio no está abandonado, pero sí necesita de una rehabilitación urgente. Actualmente se utiliza como centro cultural y como museo, donde se puede visitar los baños árabes. “Hay una parte que no se usa porque es muy grande. Necesita una intervención urgente. En época de Alejandro Soler se planteó hacer un parador nacional, pero ese edificio, sea para el fin que sea, necesita una intervención. Está muy mal. Solo está habitada la capilla y los baños árabes. Las habitaciones que dan a la plaza de las Eres de Santa Llusia estaban mal. Las monjas se fueron porque no se podía vivir”, afirma Javier Pascual.

José Cámara, del Institut d’Estudis Comarcals Baix Vinalopó, también coincide con la necesidad de llevar a cabo una rehabilitación del edificio para conservarlo y sacarlo a luz: “Además de Santa María es uno de los edificios de mayor relevancia local y está protegido. Cuenta con una bóveda gótica y con más elementos que lo hacen un lugar emblemático”. El arquitecto ilicitano Antonio Serrano Bru llevó a cabo en 1995 la restauración de los baños árabes.

Coste elevado

Desde el Ayuntamiento son conscientes de que para llevar a cabo una rehabilitación integral del inmueble hace falta una inversión muy fuerte, por lo que se presenta como un reto complicado. No obstante, según confirman desde el consistorio, se va a actuar próximamente para volver a dar vida a una parte concreta del edificio, que es donde se ubicaban los dos comercios, en el presbiterio de la iglesia. “Se va a continuar recuperando parte del antiguo presbiterio de la iglesia para que se recuperen el arranque de los dos arcos de la antigua iglesia e ir continuando”, confirma José Manuel Sánchez.

En este sentido, el edil de Patrimonio explica que se pidió una subvención a la Generalitat Valenciana que no llegaron a conseguir “no por estar mal planteada, sino por insuficiencia presupuestaria”, de modo que esa primera rehabilitación del presbiterio se llevará a cabo con medios municipales.

San Antón

Desde que el año 2011 se derribara el centro social del barrio de San Antón el grupo municipal Podemos Elx ha reclamado habilitar uno en la misma zona, y se fijaron en el colegio Carlos III. Éste, es un colegio itinerante que pasa por largos periodos en los que sus aulas y sus instalaciones están clausuradas, por lo que pensaron que sería una buena alternativa. “El centro que se habilitó está fuera del barrio y la gente que acudía, anciana en su mayoría, no puede desplazarse hacia allí”, asegura José Vicente Bustamente.

El colegio, que está en desuso, está compuesto por dos bloques. En uno se ha instalado el colegio número 37 de preescolar, pero la otra mitad se encuentra cerrada y vallada. La propuesta para convertir la otra mitad del colegio en centro social se aprobó en marzo de 2017, pero recibió el portazo de Conselleria, que es la encargada de administrar lo relativo a educación. “Optan por mantenerlo cerrado y abandonado antes que darle un uso. La alternativa que manejamos ahora es solicitar que habiliten algún local de los nuevos bloques de San Antón para este fin, ya que son edificios que hemos pagado todos”, dice el portavoz de Podemos Elx.