«Cuando vi el Martínez Valero por primera vez flipé y me dije: tienes que jugar ahí»

- Escrito el 03 octubre, 2017, 4:26 pm
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Entrevista > Sory Kaba | futbolista (Conakry -Guinea-, 10-abril-1995)

El delantero guineano ha logrado en apenas un mes de competición convertirse en la principal referencia ofensiva del equipo a pesar de la competencia feroz que existe en el ataque. Seis goles, dos de ellos en Copa, en el primer mes de competición, han sido suficientes para llamar la atención de su selección. Sory, pese a su juventud, esconde una historia de esfuerzo y superación que lo arrancó del corazón de África, muy presente en él a través de collares y pulseras, al Martínez Valero. Su trayectoria, disparada en los últimos meses, no es un cuento de hadas, sino una mezcla de sacrificio, trabajo y decisiones difíciles tomadas en plena adolescencia. El gigante africano es tímido y agradecido, pero ambicioso. Está convencido de que su aventura en el fútbol profesional solo acaba de comenzar.

Titular en el Elche, goleador y ahora convocado por primera vez con los ‘elefantes’ de Guinea. ¿Esperaba un inicio de temporada tan brillante?

Podía pasar. Soy una persona ambiciosa y sabía que tarde o temprano llegaría mi oportunidad. Hace tres semanas me comentó el seleccionador que me estaban siguiendo y estoy contento porque desde pequeño tenía el sueño de jugar por mi país. Estoy feliz por cómo me están saliendo las cosas y no queda otra que seguir en esta línea para seguir creciendo como futbolista.

Así que ya es un personaje famoso en su país.

Un poco desde al año pasado, cuando debuté con el primer equipo en Segunda. Pero este año la gente me está conociendo más y tiene ganas de verme jugar. Espero no decepcionarles. Estoy muy agradecido al Elche porque ha depositado su confianza en mí y me está ayudando en todo. Tengo los pies en el suelo y sé que tengo mucho que aprender.

«Ronaldinho es y será mi ídolo, pero me fijo mucho en delanteros como Ibrahimovic, Drogba y Eto’o»
Vayamos a su infancia. ¿Quién era su ídolo cuando jugaba al fútbol en las calles de Conakry?

Ronaldinho. Él siempre lo fue y lo será porque jugaba para el Barça, que era mi equipo. Aunque ahora soy del Elche.

¿Y en qué delanteros se fijaba?

En Drogba, Ibrahimovic y Eto’o. Miraba muchos vídeos de Drogba, pero mi ídolo era Ronaldinho.

¿Cómo comenzó a jugar al fútbol?

En mi barrio. Allí no tenemos tantas oportunidades como aquí, que se juegan ligas desde que los niños tienen seis años y te dan clase de táctica o posesión. Yo comencé a jugar al fútbol 11 con trece o catorce años. Al principio era delantero, luego me pasaron al centro del campo y de nuevo a la delantera.

¿Cuándo decidió apostar por el fútbol como modo de vida?

Yo podía haber seguido estudiando, porque, aunque mi familia era humilde, nunca me faltó de nada. Pero si me llamaban a las seis de la mañana para ir a estudiar me costaba y si era para entrenar me levantaba rápido.

Y ahí, en plena adolescencia, es cuando decide jugársela y hacer las maletas.

Sí, me marché a Senegal, a una escuela de fútbol, con 16 años. Y de ahí pasé a Madrid, en 2014, a otra escuela que trabaja con el Alcobendas.

«Marcharme a una academia de fútbol en Senegal fue la mejor decisión porque me hizo hombre y futbolista»
¿Fue duro dejar a su familia en otro país?

Sí, pero tengo la suerte de que mis padres siempre me han apoyado. Decidí irme y yo me pagaba todo, la casa y el apartamento para ir a la escuela de fútbol. Fue la mejor decisión de mi vida porque me hice hombre y futbolista. Ahora todo se ve de otra forma, pero ha habido mucho trabajo, entrenamiento y sacrificio para llegar aquí.

Y de Senegal al fútbol modesto de Madrid…

Nunca llegué a jugar en División de Honor, aunque sí en Tercera Regional, pero el nivel era muy bajo, jugando partidos a las siete de la mañana con mucho frío. Tuve una enfermedad, logramos un ascenso y sufrimos un descenso. Yo quería avanzar en mi carrera y salir de allí. Entonces jugamos un torneo en Murcia y me vio Fidel, del fútbol base del Elche. En aquel torneo también jugaba Samba, que estaba en el Lorquí.

Y ese torneo cambia su vida…

Sí. Fidel me trajo para hacer una prueba y Vicente Parras preguntó al entrenador del Alcobendas, que le habló muy bien de mí.

¿Parras es una persona clave en su carrera?

Sí, siempre habla a la cara y eso es algo que agradezco. Cuando me fichó me dijo que iba a tener difícil jugar porque contaba con dos delanteros que estaban funcionando, pero que me quería para el año siguiente. Sin embargo, me lo gané y acabé jugando. Siempre va de cara, para decirte lo bueno y lo malo.

Ya está en el Elche, ¿qué pasa por su cabeza en ese momento?

Era un gran paso porque siendo jugador del filial ya podía tener un nuevo objetivo: llegar al primer equipo. Cuando vi el estadio por primera vez flipé y me dije: tengo que jugar aquí.

Y el salto llegó, aunque en el peor momento posible, con el Elche moribundo y camino de Segunda B.

Yo lo tomé como una oportunidad, porque nunca se sabe hasta que lo intentas si las cosas van a salir bien o mal. Pese al mal final, el año pasado fue una experiencia única porque entrené con los jugadores del primer equipo y aprendí mucho de ellos.

¿Qué lección le dejó aquella experiencia del descenso?

Que las cosas del fútbol hay que aceptarlas y seguir hacia adelante. Aprendes de esa situación porque no se le puede reprochar nada a nadie de aquel equipo. Todos estábamos jodidos y hundidos; nadie quería haber llegado a eso.

Dejémonos de penas. ¿Esperaba un inicio tan fuerte del Elche?

Bueno, el director deportivo ha hecho un buen equipo y ha fichado muy bien. Hemos empezado bien. Tenemos que ir a ganar cada partido, seguir en esta dinámica, que es lo que nos pide el míster. Eso y dejarse la piel en el campo, que es lo que vamos a hacer hasta el final.

«He aprendido mucho de Nino y quiero seguir aprendiendo ahora de Benja o de Lolo Plá»
A Mir le ha convencido a pesar de la enorme competencia que tiene.

Hay jugadores muy buenos arriba y yo quiero aprender de ellos. De Benja, de Lolo Plá. El año pasado aprendí muchísimo de Nino y este quiero seguir aprendiendo de ellos. Yo voy a seguir trabajando para ponérselo difícil al míster y aprovechar los minutos que me dé. Él me habla claro y yo respondo en el campo.

«¿Seguir en el Elche? No tengo prisa por llegar a las metas. Si depende de mí, sí, pero las cosas van como van»
Hay quién sospecha que, como siga así, va a durar poco en el Elche. ¿Se ve mucho tiempo en el equipo?

Yo ahora estoy aquí y no tengo prisa por llegar a otras metas. Si depende de mí, sí. Pero las cosas van como van…

Vamos, que la temporada la acaba en el Elche.

No lo sé, yo solo pienso en jugar y en hablar en el campo.

¿Se imagina marcando el gol del ascenso?

Me da igual marcarlo yo o José Juan, pero que subamos como sea.

Lleva poco tiempo, pero ya se ha metido a la afición en el bolsillo.

La verdad es que la afición nos está ayudando mucho y eso, quieras o no, gana los partidos. Es una afición de 10, no se puede decir más.

Se le ve feliz, pero dicen que África siempre tira mucho. ¿Qué es lo que más añora de su tierra?

Echo de menos la familia, pero tengo la suerte de ir a verla cada dos o tres meses y con eso me lleno. Pero aquí estoy contento porque hago lo que más me gusta.

Y si la experiencia de aquella academia de Senegal hubiera salido mal, ¿qué habría sido Sory Kaba de mayor?

Me hubiera gustado trabajar en un banco, como mi padre. Eso es lo que quería, luego ya veríamos en qué hubiera acabado la cosa. He visto a muchos compañeros con talento quedarse por el camino porque cuesta mucho llegar.