Empeñados en que no desaparezca una tradición tan dulce

Como cada año, Elche acoge con gran entusiasmo la Semana Santa, cuyas celebraciones se iniciaron con la procesión de Domingo de Ramos, declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional, y que se extenderán hasta el ‘lunes de mona’, que los ilicitanos celebran pasando una jornada festiva al aire libre en la que no falta la comida o merienda, y cómo no, la degustación de la típica mona o ‘fogaseta’ Por ese motivo, durante estos días previos y a lo largo de la Semana Santa, los hornos de Lozano se emplean a fondo, en jornadas de día y noche, para dar respuesta a la cada vez mayor demanda tanto de monas como de otros dulces típicos: torrijas caseras, buñuelos de viento, crema y chocolate, todos ellos elaborados artesanalmente, con el mimo y pasión propias de esta festividad. Así, por sus hornos pasarán gran cantidad, tanto la versión clásica como nuevas variedades rellenas de nata, chocolate, crema o merengue; que cuya gran aceptación ha conseguido que se hagan un hueco en los mostradores de sus confiterías tradicionales. La mayor parte de estas hornadas se distribuirán entre Elche y toda la provincia de Alicante, aunque también llegarán hasta a algunos puntos de Murcia, Albacete o Valencia. Y es que su demanda, lejos de desaparecer, cada año va a más, lo que garantiza, al menos de momento, que esta tradición no se pierdan. La apuesta por las materias primas de calidad, así como el respeto por las recetas originales y los procesos artesanales, como es la triple fermentación, son la clave para que, hoy en día, podamos seguir disfrutando del sabor auténtico y genuino de los dulces que antaño elaboraban ya nuestros abuelos. Relacionado

Lozano Repostería Artesanal se vuelca estos días en la elaboración de monas, fogasetas, buñuelos de viento o torrijas típicas de Semana Santa

- Escrito el 10 abril, 2017, 9:33 am
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Como cada año, Elche acoge con gran entusiasmo la Semana Santa, cuyas celebraciones se iniciaron con la procesión de Domingo de Ramos, declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional, y que se extenderán hasta el ‘lunes de mona’, que los ilicitanos celebran pasando una jornada festiva al aire libre en la que no falta la comida o merienda, y cómo no, la degustación de la típica mona o ‘fogaseta’

Por ese motivo, durante estos días previos y a lo largo de la Semana Santa, los hornos de Lozano se emplean a fondo, en jornadas de día y noche, para dar respuesta a la cada vez mayor demanda tanto de monas como de otros dulces típicos: torrijas caseras, buñuelos de viento, crema y chocolate, todos ellos elaborados artesanalmente, con el mimo y pasión propias de esta festividad.

Así, por sus hornos pasarán gran cantidad, tanto la versión clásica como nuevas variedades rellenas de nata, chocolate, crema o merengue; que cuya gran aceptación ha conseguido que se hagan un hueco en los mostradores de sus confiterías tradicionales.

La mayor parte de estas hornadas se distribuirán entre Elche y toda la provincia de Alicante, aunque también llegarán hasta a algunos puntos de Murcia, Albacete o Valencia. Y es que su demanda, lejos de desaparecer, cada año va a más, lo que garantiza, al menos de momento, que esta tradición no se pierdan.

La apuesta por las materias primas de calidad, así como el respeto por las recetas originales y los procesos artesanales, como es la triple fermentación, son la clave para que, hoy en día, podamos seguir disfrutando del sabor auténtico y genuino de los dulces que antaño elaboraban ya nuestros abuelos.

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