Grupo Ilicitano de Montañismo: Medio siglo unidos a la montaña

El GIM de Elche celebra los 50 años de su fundación con diversos actos para recordar sus inicios y talleres para dar a conocer las numerosas actividades que organiza

- Escrito el 28 marzo, 2018, 4:00 pm
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El pasado 10 de febrero el Grupo Ilicitano de Montañismo (GIM) cumplió sus primeros 50 años de vida, una efeméride especial que la entidad ha querido celebrar a lo grande con la ciudad y los amantes de la montaña y la naturaleza.

El club echa en los actos de celebración, que se extienden durante todo 2018, una mirada a su esplendoroso pasado, pero sobre todo se proyecta hacia el futuro con el reto de captar nuevos socios y miembros en todas las disciplinas y actividades que contempla. El GIM, una de las entidades con más solera de Elche, pretende, además, compartir su celebración con todos los clubes y colectivos que también muestran su pasión por el medio natural. “Esta no es una fiesta solo para nosotros, sino para todos los que amamos la montaña”, señala Carlos Roca, coordinador de las actividades del 50 aniversario.

Expediciones triunfales

Para conocer mejor el pasado, el presente y el futuro del montañismo AQUÍ EN Elche reunió en la sede del GIM, cuyas paredes están adornadas con gestas de sus miembros más prestigiosos, a varios de los fundadores de la entidad. Roca, Paco Morata y José Félix, entre otros, recordaron tiempos pasados en los que llegaron a ser pioneros de la provincia. “Antes el montañismo era algo excepcional. Una cuerda o unas botas de montaña costaban un sueldo y medio. Cuando hacíamos una escalada, el último de la fila tenía que ir recogiendo de la roca las clavijas que había clavado el primero para la próxima expedición porque eran muy caras”, cuentan los veteranos, quienes recuerdan con orgullo como los miembros del GIM fueron los primeros de la provincia en coronar las cumbres de los Picos de Europa o el Mulhacén a principios de los 60.

También relatan con orgullo expediciones triunfales al Himalaya, a los Andes, Alpes o Pirineos o cómo el club fue uno de los referentes en la espeleología española, descubriendo y recabando datos sobre infinidad de cavidades.

Grupo de rescate
Cuenta con uno de los grupos de rescate más reputados de España

La mayoría de los miembros ya no está para grandes epopeyas, pero no hay día que no salgan por la montaña a pesar de sus achaques y la erosión de la vida. “Forma parte de nosotros”, defienden con orgullo. Actualmente, el GIM cuenta con algo más de 50 socios, si bien llegó a tener miles de miembros cuando incorporó, a principios de los 90, una sección de esquí. “Ahora la gente va más a la suya y suele quedar a través de las redes sociales para hacer alguna ruta, ya no se necesita tanto el club”, lamentan.

Sin embargo, Roca recuerda la importancia de conocer la montaña para prevenir riesgos y peligros. “Esas cosas solo te las da ir con gente que conoce el medio y que tiene experiencia”, destaca. En este sentido, también presumen con orgullo de contar con uno de los grupos de rescate más reputados de España, que ha participado en misiones de salvamento en América.  “Tenemos 50 años, pero somos un club dinámico, joven y que siempre tiene actividades”, presumen.

Sensación de libertad
«Lo mejor es la sensación de libertad» P. Morata

Entre las decenas y decenas de anécdotas y de viejas portadas de periódicos en las que se glosan las gestas de los miembros del club, también hay un recuerdo para los compañeros caídos, como Rosalía, la primera española que holló la cima del mítico Aconcagua, fallecida años después tras un accidente en el Peñón de Ifach.

Los fundadores del GIM no tienen dudas en recomendar a las jóvenes generaciones que se animen a aprobar cualquier actividad relacionada con la montaña. “Lo mejor es la sensación de libertad, de no estar encerrado entre cuatro paredes o una pista”, señala Paco. “Aquí no hay competición, no compites contra nadie, solo contra la montaña”, añade José. “Este mundo te enseña valores como la solidaridad, la cooperación y el compañerismo. La montaña te enseña a pensar en equipo”, valora Roca.

Cursos y talleres

El GIM genera actividades durante todo el año, tanto en la provincia de Alicante, como en otros puntos de España. “Tenemos que aprovechar que esta provincia en la segunda más montañosa de España”, recuerda Roca.

El club organiza cursos de espeleología, orientación descenso de barranco, escalada o técnicas de rescate. “Últimamente está muy de moda el barranquismo. A la gente le gusta la sensación de dejarse caer. No necesitas una gran formación y es una inyección de adrenalina, como una montaña rusa”, explican.

También hay talleres para todos los aficionados, socios o no, sobre los peligros de la montaña, y exposiciones fotográficas con algunas de las mejores imágenes captadas en medio siglo de aventuras.  El GIM abre sus puertas, desde una cuota de 50 euros al año, a todos los ilicitanos. Formar parte del club da derecho a participar en todos los talleres formativos y actos del 50 aniversario, pero además implica rebaja en albergues, refugios y campings y permite poder utilizar el material colectivo almacenado en la sede social.

Congreso montañero

Pero el punto culminante de la celebración lo protagonizarán el montañero vasco Juanito Oiarzábal y otros expertos del mundo de la montaña, los días 20 y 21 de octubre, con motivo del primer congreso montañero de Elche: ´Avance, progresión y seguridad en las distintas modalidades de deportes de montaña`, que tendrá lugar en el Palacio de Congresos y en que también tomará parte Manuel Sánchez, ciclista de montaña campeón del Mundo aficionado.

Además, la organización también ha invitado a estas jornadas a los montañistas Edurne Pasabán y Óscar Cardiach. El congreso se complementará con varias mesas redondas, exposiciones y una feria montañera. Antes, para agosto, el club proyecta una expedición a los Alpes en la que se pretende coronar el Mont Blanc y el Cervino, dos de sus colosos. La mejor manera posible de comenzar una nueva etapa.