«Grupo Pikolinos es un sueño hecho realidad»

- Escrito el 02 julio, 2018, 12:00 pm
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El trabajo de la Fundación Juan Perán – Pikolinos se resume en una palabra: ayudar. Un propósito que queda reflejado en la manera de ser y hacer de su Presidente

Juan Perán, que lidera una de las empresas punteras en el sector del calzado, ha dedicado su vida a ayudar y escuchar a la gente. Se vino a vivir a Elche cuando apenas tenía 13 años y no ha parado de trabajar desde entonces. Para él “Ayuda es… Vida”, por eso crea el 14 de julio de 2007 la Fundación que trata de construir una sociedad mejor.

El Presidente de Grupo Pikolinos está muy agradecido a sus amigos, familiares y todas las personas que forman parte de sus empresas. Le han hecho ser quien es hoy en día, y es algo que quiere devolver a la sociedad. Se siente afortunado por contar con excelentes profesionales y por trabajar junto a cada una de las personas que forman Grupo Pikolinos.

¿Por qué crear la Fundación Juan Perán – Pikolinos?
«Desde muy pequeño he sentido el deseo de colaborar con la gente»

Desde muy pequeño he sentido el deseo de colaborar con la gente; de niño ayudaba a mis amigos cuando podía. No me importaba quedarme un día sin salir, y si un buen amigo me pedía dinero y yo estaba en disposición de dejárselo, se lo dejaba. Es un valor que creo que he heredado de mi abuelo materno, que era un hombre muy solidario, conocido en el pueblo y muy querido por todos.

Vivíamos en una aldeíta pequeña en la que teníamos que ir andando a todos los sitios y las distancias eran bastante largas. Él daba lo que no tenía, y así empecé yo a pensar en la Fundación, con el pensamiento de dar ayuda a los que más la necesitan.

«He tenido siempre a mi lado a grandes personas, una de ellas es mi primo Antonio Perán»

He tenido siempre a mi lado a grandes personas, una de ellas es mi primo Antonio Perán, trabajador ahora de la Fundación Juan Perán – Pikolinos. Él estaba en el Consejo y hacía gestiones de la familia. Fue también Director General y estudió la carrera de psicología. Hace diez años nos planteamos crear una fundación que materializara todas las demandas que nos venían y teníamos que gestionar de alguna forma, para poder canalizarlo todo.

¿Cuáles son los principales objetivos de la Fundación?
«La Fundación ayuda a entidades sociales, culturales y deportivas, principalmente de la provincia de Alicante»

Nosotros queremos construir una sociedad con más oportunidades para todos, es la premisa de la que parte y nace la Fundación Juan Perán – Pikolinos. La Fundación ayuda a entidades sociales, culturales y deportivas, principalmente de la provincia de Alicante, en sus proyectos y actividades. Que sean la mayoría de la zona no es casualidad. Principalmente se debe a que la Fundación no solo ayuda económicamente, sino que se implica en cada proyecto que financia. Esto es lo que nos diferencia de otras fundaciones.

Nosotros hacemos un acompañamiento, nos implicamos y ayudamos más allá. Visitamos anualmente los proyectos, hablamos con los gestores de las entidades, asistimos a sus actos e incluso participamos en los órganos de decisión de muchos de ellos. Ello hace que la ayuda de la Fundación se adapte a cada necesidad sin quedarnos en lo puramente material.

¿A quién apoya? ¿Qué beneficios tiene?

Nuestros proyectos van destinados a ayudar a los colectivos más vulnerables, como los niños, las niñas y las personas con diversidad funcional. También a los que padecen alguna enfermedad y necesitan de cuidados especiales, tanto ellos como sus familiares. Además, también ayudamos a las personas que se encuentran en riesgo de exclusión, familias que debido a su situación económica están pasando una situación difícil y tienen menores a su cargo.

Lo que más me llena y me satisface es ver que hemos ayudado a la gente. Si te digo la verdad, los premios, que los valoro y los recojo agradecido, no es lo que más me estimula para seguir moviéndome y seguir queriendo ayudar.

El presupuesto de la Fundación depende de los beneficios de Grupo Pikolinos, que destina un tanto por ciento de sus beneficios a nuestra entidad.

¿Por qué dividir la Fundación en cuatro áreas?
«A las áreas social y progreso de la Fundación, se destina casi el 75% del presupuesto»

Es una cuestión técnica y, sobre todo, de números. Desde hace años, y debido principalmente a la crisis, el Patronato de la Fundación decidió dedicar más esfuerzos a ayudar a entidades sociales que trabajaran con niñas y niños, cubriendo sus necesidades más básicas como son la salud, educación y alimentación. Pero no queríamos olvidarnos de los proyectos realizados en aquellos países con mayores necesidades, también centrándonos en aquellos que trabajan con los colectivos más vulnerables como son la infancia.

A las áreas social y progreso de la Fundación se destina casi el 75% del presupuesto, mientras que a las dos restantes se les reparte el 25%, la cultural y deportiva, que también se centran en los colectivos más vulnerables, como personas en riesgo de exclusión o diversidad funcional.

¿Cuáles son esas cuatro áreas?

Área social: Nuestros mayores esfuerzos van destinados a los colectivos más vulnerables, como son la discapacidad, personas sin recursos, infancia y mujer, destinados a cubrir sus necesidades básicas. Es la que aglutina a un mayor número de proyectos, contando en 2017 con 78 proyectos, y destinando el 70% de los fondos de proyectos de la Fundación.

Área Progreso (cooperación al desarrollo): Aquí incluimos todos aquellos proyectos realizados en países en vías de desarrollo, centrándonos en proyectos educativos y de empoderamiento de la mujer en países como Kenia, Nicaragua, Bangladesh, Guinea Bisau, Guatemala o la India. En el año 2017 apoyamos 17 proyectos en los cuales destinamos el 16% de los fondos de la Fundación.

Área Deportiva: Ayudamos a las entidades que promueven la educación mediante el deporte. Nos dirigimos a las que realizan su labor con niños y niñas, personas con discapacidad, y otros colectivos con dificultades especiales. En el año 2017 trabajamos en ocho proyectos de diferentes entidades destinando el 5% de los fondos destinados a proyectos de la Fundación.

Área Cultural: Trabajamos con entidades que desarrollan actividades o proyectos culturales relacionados con nuestro patrimonio cultural, ayudando a las que colaboran con los colectivos más vulnerables. En el año 2017 trabajamos con 14 entidades, destinando el 6% de los fondos de proyectos de la Fundación Juan Perán – Pikolinos.

Como fundador, ¿cómo vive todo este éxito?

Grupo Pikolinos es un sueño hecho realidad. Un sueño muy profundo y grande que me ha dado la vida. No encuentro palabras para describirlo.

Estoy muy feliz por el funcionamiento de las empresas, por los trabajadores y por mis tres hijos: Carolina, Juanma y Rosana, que son muy trabajadores y buena gente. Considero que hemos hecho una transición ejemplar y gracias a ellos Grupo Pikolinos es lo que hoy podemos ver.

¿Qué le ha dado Elche a Grupo Pikolinos? ¿Por qué es tan importante para Juan Perán?

Hay mucha gente que no entiende cuando yo doy ciertas cosas, y por qué estoy tan abierto a dar y ayudar. No lo entienden porque no han vivido mi vida.

Empezar fue muy bonito. Todavía recuerdo el sábado que vine a Elche. El domingo me llevó mi madre a casa de mis tíos Cristóbal y María, ellos fueron los primeros en venirse a Elche. Tenían cinco hijos y una casita en el campo de Elche, tenían sus ahorros y dejaron su aldeíta para venirse aquí.

Mi padre, que viajaba mucho a Francia, quería que nos mudáramos allí a vivir. Mi madre no quería y por eso ese sábado nos vinimos a casa de mis tíos y primos a Elche, y ahí empezó todo. Mi madre tenía claro que se quería quedar aquí. Le dijo a mi tía que si me podía encontrar trabajo para poder quedarme en Elche a vivir en lugar de irnos a Francia.

En ese momento había mucho trabajo en Elche y era una época esplendida. Gracias a una vecina de mi tía, que la ayudó a buscar, encontré un buen hombre que me daba trabajo en su fábrica.

¿Cómo se ayuda a través de los Maasai?

El proyecto Maasai empezó a través de un contacto con la Fundación Juan Perán – Pikolinos, en una reunión conocimos a William, jefe de la tribu Maasai, y a Rosa, impulsora del proyecto en España. De ahí surgió, a través del Grupo Pikolinos, la iniciativa de hacer un calzado con adornos hechos por las mujeres de allí, ya que lo que se pretendía era conseguir un empoderamiento y que fueran independientes para cuidar de sus familias y, a la vez, poder decidir sobre su futuro.

Independientemente de esto, la Fundación, en paralelo, colabora en otros proyectos, como son la instalación de placas solares, el apadrinamiento o la construcción de la escuela. Tenemos una relación muy directa con ADCAM, la entidad que gestiona todo este proyecto y de la que William es presidente. Es uno de nuestros proyectos insignia que ha conseguido llegar más lejos y que forma parte de Pikolinos como empresa.

Todos damos, nosotros damos y ellos nos dan. Los Maasai nos dan fuerza, popularidad y hemos llegado a muchos sitios gracias a ellos, son muy conocidos en todo el mundo.

Yo soy un colaborador nato, colaboro por naturaleza con las buenas causas en la medida de mis posibilidades, por lo que no dudé en empezar a colaborar cuando Rosa me planteó el proyecto. Y años después, puedo decir que estoy muy orgulloso de su idea, de los Maasai y de todos los proyectos que estamos llevando a cabo.

¿Qué futuro le augura a la Fundación?
«En lo que llevamos de año se van a financiar un total de 85 proyectos por la Fundación»

Ahora mismo el Patronato acaba de tener su segunda reunión del año donde se aprueban los proyectos presentados en la segunda convocatoria. En total serán unos 45 proyectos que se sumarán a la primera convocatoria. En lo que llevamos de año se van a financiar un total de 85 proyectos por la Fundación. Quizás no lleguemos a los 138 del 2017, pero estaremos cerca una vez finalice el año.

Ahora mismo estamos organizando, junto con otras empresas que forman parte del proyecto Empresas Solidarias, el reparto del dinero sobrante de la campaña de invierno. Lo vamos a dar en formas de vale de comida a tres colectivos de la zona de Elche para que, a su vez, éstos repartan a familias sin recursos. Es un proyecto que iniciaron nuestras patronas, Rosana Perán y Marcela Fernández, con el apoyo de diez empresas. Hoy en día ya somos 70, y es muy gratificante ver como cada año somos y podemos llegar a más personas.

Para un futuro queremos seguir apoyando a las entidades que año tras año ayudamos, todos los proyectos necesitan de una continuidad para poder conseguir sus objetivos y que vayan avanzando. Tras los últimos recortes de la administración pública y las enormes exigencias burocráticas, las entidades sociales necesitan, cada vez más, de la iniciativa privada para poder seguir adelante. Este sector se está profesionalizando, y nosotros también, queremos ir acorde a nuestro tiempo y tener una coherencia en los proyectos en los que trabajamos, sin olvidar nunca nuestra esencia.

¿Con qué resultados cuentan?
«Nosotros no pedimos dinero a nadie, nosotros lo damos y distribuimos»

Estoy muy contento con los resultados obtenidos hasta la fecha. Me gustaría que en unos años la Fundación siguiera con su proceso natural, tal y como lo están llevando las personas que trabajan para ella. Son magníficos profesionales y sin ellos nada sería posible.

La Fundación no es mía, es de la gente que la saca adelante y de las personas a las que ayudamos cada día. Nosotros no pedimos dinero a nadie, nosotros lo damos y distribuimos. Eso es lo que hace nuestra Fundación. En cambio, otras piden y luego lo reparten, también es lícito, pero no es nuestra forma de actuar. Nosotros damos de nuestro beneficio una cantidad cada año, y cada vez damos un poquito más. Me gustaría que la Fundación permaneciera siempre, nutriéndose de los beneficios de la empresa. Eso significaría que Grupo Pikolinos estaría respaldándola sin pedir a nadie.

¿Cómo es trabajar para la Fundación?

Es difícil poder explicar el día a día, ya que detrás de cada empleado que gestiona números, vende zapatos, diseña una campaña, o hace un programa informático, hay una persona que directamente se está beneficiando de ello. Isabel Marco y Antonio Perán, los trabajadores de la Fundación, gestionan todo ese presupuesto, permanecen en contacto con la gente que se beneficia de ese dinero, que tiene unas necesidades y agradece profundamente nuestro trabajo. Nosotros recibimos mucho cariño; también se ven situaciones injustas que nos llenan de rabia porque no podemos ponerles remedio. Pero también vemos personas que, gracias a nosotros, están consiguiendo muchas cosas y estamos dando nuevas oportunidades para que puedan vivir mejor.

¿Qué significan los trabajadores para Grupo Pikolinos?

Que no te quepa la menor duda de que son muy valiosos y fundamentales para la empresa. Las personas somos las que lo hacemos todo. Si de algo estoy orgulloso es de ver la gente que me ha rodeado siempre desde que empecé a fabricar, ha estado conmigo dándolo todo, y a la gente se lo debo todo. Sin ayuda no somos nada.

Una frase que me gusta y digo mucho es “la unión hace la fuerza”. Posiblemente yo sea un vínculo de unión para ellos. Organizados todos como se estructura una organización, estamos construyendo empresas, sociedad y vida; en definitiva, dando vida.