«La gastronomía es un lazo de unión en la celebración de nuestras fiestas patronales»

Entrevista > Fernando Jaén Vázquez / Presidente de la Gestora de Festejos Populares (Elche, 27-febrero-1966)

Entrevista > Fernando Jaén Vázquez / Presidente de la Gestora de Festejos Populares (Elche, 27-febrero-1966)

- Escrito el 06 agosto, 2017, 2:00 pm
10 mins

La gastronomía es la expresión de la cultura, la seña de identidad y el reflejo del estilo de vida de un pueblo.

Elche vive en fiestas todo el año gracias a sus 33 pedanías, donde casi siempre se celebra algún acto festivo, especialmente en verano. Y los barrios no son menos, como Carrús con sus fiestas, el Raval y las fiestas de San Juan, San Antón, Altabix en honor a San Vicente Ferrer o Desamparados en el sector V. Pero también la Venida de la Virgen, Moros y Cristianos y no podemos olvidarnos de la Casa de Andalucía o el Centro Aragonés.

Y en todas estas fiestas tienen siempre algo que ver las tradiciones de nuestra gastronomía, como el ´Sopar del Cabasset`. Una tradición que nació con la intención de poder salir a cenar y a disfrutar de las fiestas a un bajo coste y compartir con los vecinos.

Cada uno lleva lo que quiere y comparte con sus compañeros de mesa. Lo típico: Conejo frito con tomate y pimiento, tortilla de patatas, bacalao con tomate, ensaladilla, coca de molitas con sardina, magra con tomate y ensaladas con atún. Y los postres caseros muy elaborados con todo tipo de tartas y dulces.

Fernando Jaén Vázquez es desde hace trece años el Presidente de la Gestora de Festejos Populares.

¿La tradición del Sopar del Cabasset poco a poco se ha ido arraigando en todas las comisiones de fiestas de la ciudad?

Es una de las tradiciones más arraigadas y que se ha extendido en todos los actos festivos.

Nosotros hacemos una al término de la proclamación de las reinas de Elche y a esta última han asistido más de mil personas en el Hort de Baix.

«El Sopar de Cabasset se está convirtiendo en un escaparate gastronómico donde los ilicitanos muestran su experiencia culinaria»

Últimamente la gente se esmera más en sus platos, saliendo de los que tradicionalmente se llevan a estas cenas, y te ofrecen por ejemplo berenjenas rebozadas, calamares rellenos o sofisticados platos de carne y pescado. Con los postres ocurre lo mismo, son postres caseros muy elaborados con todo tipo de tartas donde no puede faltar la de manzana, galletas de coco o pasteles de chocolate. Cenas que se están convirtiendo en un escaparate gastronómico donde los ilicitanos muestran su experiencia culinaria.

El origen del Sopar del Cabasset es difícil de saber, pero proviene del campo y de sus pedanías.

Cuando yo era presidente de mi comisión de fiestas, en Paseo Germanías, tuvimos una iniciativa a la que llamábamos ´La Picaeta` y en la que colaboraban los comercios de la zona que tenían que ver con la alimentación. Lo hacíamos en las fiestas de San Pascual. El panadero aportaba un poco de pan, el carnicero algo de embutidos, el verdulero unos tomates, el pastelero unos dulces… y de esta manera conseguíamos hacer una merienda con muy poco presupuesto y en la que colaboraba todo el barrio. Poníamos mesas y preparábamos rebanadas de pan con tomate y embutidos, refrescos y algunas cosas más, y lo pasábamos muy bien.

Lo más importante era la unión del barrio y la ilusión con la que se recogían los productos y se preparaban las mesas. Compartíamos lo que teníamos. Desde entonces se sigue haciendo cada año.

Otra de las grandes tradiciones en la noche de la Alborada es terminar comiendo sandía ¿Que significa ese momento para usted?

Bueno, ahí me das en mi punto más sensible de las fiestas y uno de los momentos que más me emocionan. Recuerdo que antes se instalaban puestos de sandías por las calles y siempre se buscaba que fueran bien grandes para poder compartirlas con toda la familia. La Alborada es toda una tradición en Elche, y afortunadamente por muchos años que pasen las familias siguen reuniéndose para vivir este espectáculo pirotécnico único en las terrazas comunes de los edificios, junto a todos los vecinos.

Se organizan cenas en las casas, e incluso muchos cenan en la terraza a la espera de que comience el espectáculo, mientras los más pequeños ya comienzan a hacer ruido con el arsenal que han conseguido. Al momento mágico de la Palmera de la Virgen le sigue ese trozo de sandía después de cantar ´Aromas Ilicitanos`. Para mí este es uno de los momentos más emocionantes de las Fiestas.

Cada año en fiestas se elabora una costra gigante, única en el mundo, para más de 2.000 personas. ¿Quizá lo más complicado fue conseguir una ´Costrera` de esas dimensiones con todo el peso que conlleva al añadirle las brasas?

Desde luego es única en el mundo. Nos costó mucho diseñarla, porque queríamos trasladar al turista una versión real de como se hace la costra de forma tradicional, como se hacía en el campo y en los patios de las plantas bajas, con leña y Costrera.

Pedimos colaboración a la Asociación de Amigos del Arroz con Costra, que fueron quienes se encargaron de hacer la primera costra gigante. Lo más complicado fue que nos hicieran la costrera y que encajara perfectamente con la ayuda de grúas y grandes cadenas. Al final, y gracias a nuestro empeño, lo conseguimos. Hay que tener en cuenta que la Costrera gigante tiene un diámetro de dos metros, con todo lo que eso conlleva, el peso que tiene que soportar una vez se le añaden las brasas y la temperatura que alcanza, unida a la que ya de por sí hay en Elche en un 10 de agosto al mediodía.

¿Cómo fue esa primera vez de la costra gigante?

La primera prueba se hizo en el Matadero, y todas las raciones se donaron al asilo, a la Casita de Reposo y al comedor social de Palmerales. Fueron quienes cataron por primera vez la costra gigante para ya después pasar al paseo de la Estación, donde se sigue haciendo desde entonces para 2.500 personas que hacen cola cada año para probar nuestro arroz más preciado.

Mi abuela, que vivía en una planta baja en la calle del asilo, me hacía la costra en el patio con una costrera pequeñita y yo me quedaba siempre mirando. Con el tiempo, la costrera se ha ido sustituyendo por el horno y cada vez son menos los que utilizan este tradicional método.

«En el ´Racó Municipal` se pueden degustar las tapas de los mejores establecimientos de la ciudad»
¿Qué evoluciones gastronómicas han tenido las fiestas?

Sí hay más cosas de las que hablar sobre gastronomía en fiestas, que son más recientes, como el ´Racó Municipal` que se instala en el paseo de la Estación los días de las Mascletàs y donde se pueden degustar las tapas de los mejores establecimientos de la ciudad. Ahí también se encuentran los Racós de los entes festeros y de los medios de comunicación.

Y la noche de la Roà siempre acaba con un buen chocolate para dar el toque dulce que anuncia ya el final de las fiestas.