«La post-verdad me toca muchísimo las narices»

La periodista ilicitana critica la nueva forma de hacer periodismo en la que premia la premura, exige más plantillas a nivel local y guarda sus dudas respecto al nuevo Canal 9

- Escrito el 03 octubre, 2017, 6:57 pm
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Entrevista > Genoveva Martín | Presidenta de la Asociación de Informadores de Elche (Aix, Provence -Francia-, 13-enero-1949)

El periodismo no vive sus mejores días. Medios nacionales y locales, como el diario La Verdad, caen uno tras otro y el panorama no es nada halagüeño. La organización que preside Genoveva Martín exige, entre otras cosas, cambios en el modelo empresarial de los medios de comunicación para ofrecer más puestos de trabajo y más calidad en el producto final.

¿En qué estado se encuentra el periodismo?

La visión que tenemos en la asociación, aunque ahora hablo en particular, es la misma que tiene el 99,99% de los periodistas. El periodismo, tal y como lo hemos conocido nosotros y varias generaciones, ya no existe. Todavía hay periódicos supuestamente clásicos, pero esa manera de hacer las cosas no tiene nada que ver y la premura de la información está perjudicando seriamente a la veracidad de lo que se publica.

Es un problema gravísimo. Eso de la post-verdad me toca muchísimo las narices. Deberíamos decir lo que hay, antes se nos obligaba a tener tres fuentes para poder publicar una noticia y se nos hacía cumplir eso a rajatabla porque nos jugábamos el tipo, y hoy en día no hay ninguna, son rumores, Internet… Hay mucha creatividad, pero verdad poca y el periodismo es ante todo verdad y honestidad.

¿Por qué cree que el periodismo ha cambiado hacia ese sentido?

Hay varias causas, una de ellas ha sido la crisis económica y la falta de publicidad. Antes, pese a la publicidad de las grandes constructoras y marcas de coches, se dejaba a los periódicos cierta autonomía y después de la crisis, sin publicidad, lo que manda es la publicidad institucional y eso es la muerte del periodismo. Si ya de por sí cuando no había demasiada publicidad institucional tenían la osadía de llamar por teléfono, imagínate ahora…

Otra de las causas es el cambio digital, que implica la premura y está absolutamente reñido con la calidad de la información. No es lo mismo un periódico y la prensa escrita que una radio; la radio debe ser verídica y fehaciente, pero primero dan un flash y luego tienen tiempo de trabajar la noticia. Lo que no puede ser es que un redactor esté en un lugar cubriendo una noticia, sin tomar nota porque está pendiente del móvil para grabar, para entrevistar, de mirar a los demás si están pasando la noticia antes que él, subir a Facebook, Instragram, etc. ¿Cómo se va a poder trabajar así una noticia?

¿Y cree que todo ello va en función de la demanda?

A la gente si se le da calidad, exige calidad. Creo que es una falacia que vaya todo en función de la demanda. Primero está la oferta y la prueba está en muchas cosas, porque hay productos de alta calidad que tiene muchos seguidores. Los productos televisivos son un asco, pero no porque la gente lo pida, sino por los promotores de este tipo de contenidos y por la publicidad y el marketing. Durante años ha habido programas buenos y la gente los ha seguido exactamente igual.

¿Se deben adaptar los periodistas a estos tiempos?

Los periodistas se han convertido en proletariado; son gente asalariada, tenemos un código ético, pero ha sido una degeneración paulatina. Si de un día a otro le quitas los derechos a una clase social se revela, pero si les jodes poquito a poquito cuando llegas al final no hay nadie que se levante, porque está ganando 600 euros al mes y tiene una familia que mantener. Los que no han cumplido son las asociaciones profesionales y las empresas, que han estado atornillando la gente hasta el final.

¿No cree que el papel se debería adaptar para poder sobrevivir en estos tiempos de premura?

No se puede dar en papel lo que se ha dado 24 horas antes en digital sin cambiar una coma y sin haber trabajado una noticia. La culpa de eso es de las empresas, que les ha cogido con los pantalones bajados y no han sabido reaccionar. Hoy en día tienes a alguien que por una minucia de sueldo hace el trabajo en digital y en papel y así te evitas otro sueldo, Seguridad Social… La transición debería haber sido, por una parte la edición digital y por otra parte tener otro equipo que trabajase la noticia y que le diera un valor añadido con entrevistas y especialistas.

«El periodismo local es el más importante, tiene implícito un factor social»
¿En qué situación se encuentra el periodismo a nivel local?

Es un desastre, y yo pienso que el periodismo más interesante es el local, porque hay un papel social que se desarrolla. A ti viene la gente que tiene problemas y tú estás dando la noticia y al mismo tiempo tienes que ayudar. En la última exposición que hemos hecho, de los 180 años de periodismo local, se puede apreciar la evolución de la ciudad. Cuando falla el periodismo local falla todo. También es el más difícil por las presiones que hay, pero das voz a gente que nunca la tiene.

¿Y por qué cree que es desastrosa?

Primero porque no hay competencia, a nivel diario sólo hay un medio de comunicación en prensa. La pérdida del diario La Verdad ha supuesto una falta de calidad porque cuando no tienes competencia no es lo mismo.

¿Cómo puede mejorar?

Falta gente, las plantillas son inexistentes. ¿Cómo puedes hacer calidad así? ¡Y eso que la gente lo intenta! Hay algunos magacines y productos que son de calidad, pero se llega hasta donde se llega.

Ante esta situación muchos periodistas optan por dedicarse a otras cosas…

Claro, la gente tiene que comer. Muchos jóvenes periodistas han preparado el CAP y después han sido profesores de instituto. No hay salidas.

«Lo más terrible es que la gente sigue estudiando periodismo»
¿Y cómo se anima a los jóvenes para que estudien periodismo?

Lo más terrible es que la gente sigue estudiando periodismo. Al que le gusta le gusta y también se ha llegado a un punto en que se piensa que se estudie lo que se estudie se va acabar en el paro.

¿Es el nuevo Canal 9 una ventana a la esperanza?

Teniendo en cuenta el tiempo que han necesitado y cómo han hecho las cosas, y todo el follón que se está montando, tengo mis dudas. Todos sabemos qué ha pasado con las televisiones autonómicas. Tengo 68 años y no creo en Papá Noel.

¿Qué le parece ese proceso de selección que se ha seguido para la reapertura?

Es lo de siempre, es lo mismo que pasa con la fiscalidad en España, en la base hay una desigualdad. En Canal 9 estuvo el PSOE y el PP y en muchos casos se entró de forma poco ortodoxa. Si todo el mundo entra por oposición oficial, con condiciones de igualdad y sin tongo, ¿por qué no va entrar la gente que ha trabajado ahí y tiene experiencia? Pero claro, si desde el principio se falsifican los datos…

¿Qué función hace la Asociación de Informadores de Elche?

Nuestra actuación está muy limitada, cuando hay un conflicto estamos ahí y cuando hay que defender al asociado hacemos fuerza para hacernos oír. Es difícil hacer una bolsa de trabajo porque no hay ofertas, cuando tenemos noticias de puestos de trabajo lo comunicamos a los asociados. Estamos en la Federación de Asociaciones de Periodistas Españoles (FAPE) y somos el correo de transmisión suyo.

Desde hace años perseguían ser parte de la FAPE…

Ha sido difícil. Se cumplió gracias al trabajo de varios compañeros. Nuestro secretario actual ha tenido mucho papel en todo ello, aunque esta idea se comenzó hace tiempo con la anterior junta directiva.