Pepe Pérez: “La concejalía de Fiestas es posiblemente la que tiene un trato más directo con la ciudadanía”

Entrevista> Pepe Pérez Ruíz. Concejal de Fiestas. (Elche, 27-junio-1966) Reivindica más apoyo por parte de la hostelería y el comercio puesto que considera que la fiesta saca a la gente a la calle y eso es importante para dinamizar la economía a través del consumo Pepe Pérez ha ejercido la abogacía en su despacho propio en el periodo 1990 a 2015 y ha sido presidente de la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades de la Semana Santa de Elche durante ocho años. Sigue siendo el Hermano Mayor de la Hermandad de la Flagelación, cargo que ocupa desde hace más de 25 años, y actualmente es el concejal responsable de, entre otras, el área de fiestas. Por tu vinculación con la Semana Santa vamos a empezar por este tema. ¿Cómo se compagina la pertenencia al partido socialista con la alta responsabilidad en una hermandad? Puede ser llamativo, pero una cosa es la política, desde el punto de vista de servicio público, y otra el sentimiento o creencia religiosa de cada persona. Es cierto que en mi larga trayectoria dentro de la Semana Santa me he encontrado con actitudes de incomprensión, que no entendían que una persona con ideología socialista pudiera llegar a ser presidente de la Junta Mayor de Cofradías, pero yo siempre he luchado porque la Semana Santa se mantuviera al margen de cualquier maniobra política. Entiendo que es una manifestación religiosa, evidentemente, no se puede entender de otra forma, pero también cultural y de tradición muy enraizada en la ciudad y en la que tienen cabida todo tipo de ideologías. Siempre he luchado por evitar que sea un marco excluyente y que, muy al contrario, sea uno aglutine a todos los ciudadanos. ¿Dentro de esos puntos de incomprensión pudo estar la polémica por no adherirte al ´pacto de buen Gobierno`? «Creo que buen gobierno es estar con los ciudadanos en cualquier momento y en cualquier circunstancia» Ahí el Partido Popular aprovechó la circunstancia. Yo simplemente no suscribí el pacto porque era voluntario y a mí hay algunos aspectos de ese código, sobre todo el tema de entender como buen gobierno no presidir como concejal una procesión, por ejemplo, que no entendía. Realmente yo voy a un sitio porque me invitan, sino no voy, y para mí es un honor poder acompañar a una cofradía, a una asociación o a una entidad que esté celebrando sus fiestas, como pasa en una pedanía con su patrón, y entiendo que el ir no tiene porqué catalogarse de mal gobierno. Creo que buen gobierno es estar con los ciudadanos en cualquier momento y en cualquier circunstancia ya que en el momento que sales elegido es para gobernar tanto a los que te han votado como a los que no. En cualquier caso hay otros temas religiosos en los que parece que no importa esa presencia, como por ejemplo el Misteri A mí eso me llama poderosamente la atención. Oyes a personas decir no se lo toquen y evidentemente es un hecho religioso puesto que estamos hablando de la escenificación teatral de la muerte y ascensión a los cielos de la Virgen. En cambio, sí es cierto que en determinados ámbitos se han ocupado u ocupan de intentar ocultar el elemento religioso del Misteri y destacar el elemento tradicional. Yo hago un símil con la Semana Santa. Es una manifestación religiosa, pero también cultural y tradicional, y por lo tanto entiendo que tiene cabida para todo el mundo igual que ocurre en el Misteri. ¿Qué sería necesario para que la Semana Santa fuera, además, un momento de afluencia turística? «A la Semana Santa le falta promoción para que sea un atractivo turístico» Yo creo que la Semana Santa de Elche está aun en un periodo de construcción, es decir, hay muchísimas cofradías que están ocupadas cambiando tronos, cambiando elementos ornamentales y realmente es necesario ya poner fin a ese proceso y empezar a consolidar determinados actos de las cofradías, para que se conviertan en algo realmente tradicional. Es cierto que la Semana Santa de Elche, que ésta es una lucha que siempre hemos tenido todos los cofrades, es la gran desconocida de las semanas santa de la provincia de Alicante y de la comunidad autónoma. Yo oigo, y además tienen mucho más renombre, la Semana Santa de Orihuela, la de Crevillent e incluso la de Alicante en algunos aspectos, y puedo asegurarte que la Semana Santa de Elche no solo no tiene nada que envidiar a estas tres, que tienen gran categoría, sino que en algunos aspectos puede llegar a ser muy superior a estas. Quizás Elche es una gran desconocida en el aspecto turístico y ha estado más centrada en el tema industrial También es cierto que la gran evolución de la Semana Santa de Elche arranca de finales del siglo XX, es decir, en muy pocos años, 30 o 40, la evolución ha sido sorprendente y se pasó de tener doce pasos a casi cuarenta, de llevar los tronos con ruedas a llevarlos costaleros y costaleras… Pero eso hay que consolidarlo. Quizás le falta una promoción importante para que realmente sea reconocida como lo que es, o como lo que debería ser, un atractivo turístico. 2016 ya ha sido un año entero en el que habéis podido decidir sobre los presupuestos. ¿Dónde se ha podido apreciar el cambio? La concejalía de Fiestas posiblemente sea, a nivel de presupuestos, la parte de la cuerda más débil, porque cuando hay que recortar antes se recorta en fiestas que no en otros ámbitos de la política local, lo cual hasta cierto punto es normal. Es cierto que las fiestas tienen una repercusión muy importante; yo siempre digo que la concejalía de Fiestas posiblemente es la que tiene un trato más directo con la ciudadanía, porque Elche es una ciudad festera por naturaleza, todos los fines de semana tenemos actos festeros de una índole o de otra y estas constantemente en contacto con los ciudadanos, que son quienes la hacen y la viven. Por lo tanto es importante que las fiestas funcionen. Como en fiestas algo funcione mal la repercusión mediática y social es muy importante, más que incluso en otros ámbitos que hay de la política local. Si el día de la Nit de l´Albà la palmera no sale, o produce algún incidente, la repercusión que tiene es tremenda. Por eso la fiesta necesita el apoyo de la ciudadanía pero también el financiero. Muchas veces decimos que queremos tener actuaciones que sean fenomenales, que haya grupos de primer orden, pero eso vale dinero y si no tienes disposición económica es imposible atender esas necesidades. ¿Qué destacarías de algo que se haya cambiado a lo largo del año pasado? «Una de las cosas que más me ha gustado es poder cambiar un poco la idiosincrasia de la cabalgata de Reyes convirtiéndola en un espectáculo para niños» El margen que tenemos de maniobra, a la hora de poder cambiar cosas, es muy pequeño, porque la mayoría de las fiestas que hay en la ciudad tienen un ente que es quien las organiza. Quizás el único margen que tenemos en la concejalía es en Navidad con el tema de la cabalgata de Reyes y ahí sí hemos cambiamos un poco la idiosincrasia intentando convertirla en un espectáculo para niños. Esa es posiblemente una de las cosas que más me gustan de los cambios que hemos podido introducir. «Aquello que en fiestas funciona no hay que tocarlo porque el mérito no es de los políticos sino de los ciudadanos que las organizan» A mí, sobre todo en fiestas, no me gusta nada lo de cambiar las cosas por cambiarlas. Aquí ya hemos tenido esa experiencia con otros gobiernos y han dado un resultado verdaderamente lamentable. Yo creo que las cosas en fiestas hay que madurarlas, verlas y aquello que funciona no hay que tocarlo porque el mérito no es de uno ni de otro, es de la ciudadanía. El mérito lo tienen los festeros que están trabajando todo el año al pie del cañón y de forma desinteresada para sacar eso a la calle. Lo que hay que procurar es que los actos festeros se consoliden. ¿Y pensando en este año? Podría destacar la mascletá que vamos a tener el último día del año. También estamos dando vueltas para, en las fiestas de agosto, conseguir que el día 12, que se queda un poco colgado en mitad, introducir algún tipo de espectáculo, sobre todo en la calle. También en esas fiestas queremos decorar las calles para crear ambiente festivo. Los días de fiesta sirven para consumir en la ciudad, los ciudadanos salimos desde por la mañana a cualquier acto y vamos a los bares, nos metemos en las tiendas, comemos en un restaurante… realmente estamos consumiendo en la ciudad y por eso las fiestas es uno de los motores de dinamización económica más importante que se pueda tener. Elche es una ciudad que en el momento que sacas cualquier actividad a la calle la gente responde, sale y va para ver qué es lo que se hace. ¿Se involucra suficientemente la hostelería como partícipes que son de ese aumento de consumo? La hostelería y los comercios realmente, a la hora de colaborar firmemente, lo hacen pero de forma casi excepcional, no hay una colaboración estrecha a nivel financiero entre las fiestas y el movimiento y las asociaciones de hostelería… Sobre todo, en el tema del apoyo económico sería muy importante. Cuando se habla de fiestas, ¿crees que la gente valora ese coste que no se ve y que se destina a la seguridad, el tráfico, la limpieza, etc.? «Incluso ni los entes festeros llegan a ser conscientes de lo que cuesta la seguridad» Realmente, incluso los entes festeros no llegan a ser conscientes de lo que cuesta la seguridad. Es decir, cuando se hace una procesión hay que cortar calles, hay que dirigir tráfico, hay que movilizar un número de agentes de Policía Local y de Protección Civil… y todo eso vale muchísimo dinero. Sobre todo hay que tener en cuenta que las fiestas siempre se suelen hacer en domingo o festivo y las horas extraordinarias que hacen los agentes se pagan más caras. Una gran parte del presupuesto se va en seguridad, y más en estos tiempos que están corriendo que te puedes encontrar con situaciones tan sumamente desagradables como la que hemos vivido esta Navidad en Berlín, y nos toca tener que adoptar medidas y protocolos de seguridad muy importantes. Relacionado

- Escrito el 01 febrero, 2017, 9:33 am
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Entrevista> Pepe Pérez Ruíz. Concejal de Fiestas. (Elche, 27-junio-1966)

Reivindica más apoyo por parte de la hostelería y el comercio puesto que considera que la fiesta saca a la gente a la calle y eso es importante para dinamizar la economía a través del consumo

Pepe Pérez ha ejercido la abogacía en su despacho propio en el periodo 1990 a 2015 y ha sido presidente de la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades de la Semana Santa de Elche durante ocho años. Sigue siendo el Hermano Mayor de la Hermandad de la Flagelación, cargo que ocupa desde hace más de 25 años, y actualmente es el concejal responsable de, entre otras, el área de fiestas.

Por tu vinculación con la Semana Santa vamos a empezar por este tema. ¿Cómo se compagina la pertenencia al partido socialista con la alta responsabilidad en una hermandad?

Puede ser llamativo, pero una cosa es la política, desde el punto de vista de servicio público, y otra el sentimiento o creencia religiosa de cada persona. Es cierto que en mi larga trayectoria dentro de la Semana Santa me he encontrado con actitudes de incomprensión, que no entendían que una persona con ideología socialista pudiera llegar a ser presidente de la Junta Mayor de Cofradías, pero yo siempre he luchado porque la Semana Santa se mantuviera al margen de cualquier maniobra política. Entiendo que es una manifestación religiosa, evidentemente, no se puede entender de otra forma, pero también cultural y de tradición muy enraizada en la ciudad y en la que tienen cabida todo tipo de ideologías. Siempre he luchado por evitar que sea un marco excluyente y que, muy al contrario, sea uno aglutine a todos los ciudadanos.

¿Dentro de esos puntos de incomprensión pudo estar la polémica por no adherirte al ´pacto de buen Gobierno`?

«Creo que buen gobierno es estar con los ciudadanos en cualquier momento y en cualquier circunstancia»

Ahí el Partido Popular aprovechó la circunstancia. Yo simplemente no suscribí el pacto porque era voluntario y a mí hay algunos aspectos de ese código, sobre todo el tema de entender como buen gobierno no presidir como concejal una procesión, por ejemplo, que no entendía. Realmente yo voy a un sitio porque me invitan, sino no voy, y para mí es un honor poder acompañar a una cofradía, a una asociación o a una entidad que esté celebrando sus fiestas, como pasa en una pedanía con su patrón, y entiendo que el ir no tiene porqué catalogarse de mal gobierno. Creo que buen gobierno es estar con los ciudadanos en cualquier momento y en cualquier circunstancia ya que en el momento que sales elegido es para gobernar tanto a los que te han votado como a los que no.

En cualquier caso hay otros temas religiosos en los que parece que no importa esa presencia, como por ejemplo el Misteri

A mí eso me llama poderosamente la atención. Oyes a personas decir no se lo toquen y evidentemente es un hecho religioso puesto que estamos hablando de la escenificación teatral de la muerte y ascensión a los cielos de la Virgen. En cambio, sí es cierto que en determinados ámbitos se han ocupado u ocupan de intentar ocultar el elemento religioso del Misteri y destacar el elemento tradicional. Yo hago un símil con la Semana Santa. Es una manifestación religiosa, pero también cultural y tradicional, y por lo tanto entiendo que tiene cabida para todo el mundo igual que ocurre en el Misteri.

¿Qué sería necesario para que la Semana Santa fuera, además, un momento de afluencia turística?

«A la Semana Santa le falta promoción para que sea un atractivo turístico»

Yo creo que la Semana Santa de Elche está aun en un periodo de construcción, es decir, hay muchísimas cofradías que están ocupadas cambiando tronos, cambiando elementos ornamentales y realmente es necesario ya poner fin a ese proceso y empezar a consolidar determinados actos de las cofradías, para que se conviertan en algo realmente tradicional. Es cierto que la Semana Santa de Elche, que ésta es una lucha que siempre hemos tenido todos los cofrades, es la gran desconocida de las semanas santa de la provincia de Alicante y de la comunidad autónoma. Yo oigo, y además tienen mucho más renombre, la Semana Santa de Orihuela, la de Crevillent e incluso la de Alicante en algunos aspectos, y puedo asegurarte que la Semana Santa de Elche no solo no tiene nada que envidiar a estas tres, que tienen gran categoría, sino que en algunos aspectos puede llegar a ser muy superior a estas.

Quizás Elche es una gran desconocida en el aspecto turístico y ha estado más centrada en el tema industrial

También es cierto que la gran evolución de la Semana Santa de Elche arranca de finales del siglo XX, es decir, en muy pocos años, 30 o 40, la evolución ha sido sorprendente y se pasó de tener doce pasos a casi cuarenta, de llevar los tronos con ruedas a llevarlos costaleros y costaleras… Pero eso hay que consolidarlo. Quizás le falta una promoción importante para que realmente sea reconocida como lo que es, o como lo que debería ser, un atractivo turístico.

2016 ya ha sido un año entero en el que habéis podido decidir sobre los presupuestos. ¿Dónde se ha podido apreciar el cambio?

La concejalía de Fiestas posiblemente sea, a nivel de presupuestos, la parte de la cuerda más débil, porque cuando hay que recortar antes se recorta en fiestas que no en otros ámbitos de la política local, lo cual hasta cierto punto es normal. Es cierto que las fiestas tienen una repercusión muy importante; yo siempre digo que la concejalía de Fiestas posiblemente es la que tiene un trato más directo con la ciudadanía, porque Elche es una ciudad festera por naturaleza, todos los fines de semana tenemos actos festeros de una índole o de otra y estas constantemente en contacto con los ciudadanos, que son quienes la hacen y la viven. Por lo tanto es importante que las fiestas funcionen.

Como en fiestas algo funcione mal la repercusión mediática y social es muy importante, más que incluso en otros ámbitos que hay de la política local. Si el día de la Nit de l´Albà la palmera no sale, o produce algún incidente, la repercusión que tiene es tremenda. Por eso la fiesta necesita el apoyo de la ciudadanía pero también el financiero. Muchas veces decimos que queremos tener actuaciones que sean fenomenales, que haya grupos de primer orden, pero eso vale dinero y si no tienes disposición económica es imposible atender esas necesidades.

¿Qué destacarías de algo que se haya cambiado a lo largo del año pasado?

«Una de las cosas que más me ha gustado es poder cambiar un poco la idiosincrasia de la cabalgata de Reyes convirtiéndola en un espectáculo para niños»

El margen que tenemos de maniobra, a la hora de poder cambiar cosas, es muy pequeño, porque la mayoría de las fiestas que hay en la ciudad tienen un ente que es quien las organiza. Quizás el único margen que tenemos en la concejalía es en Navidad con el tema de la cabalgata de Reyes y ahí sí hemos cambiamos un poco la idiosincrasia intentando convertirla en un espectáculo para niños. Esa es posiblemente una de las cosas que más me gustan de los cambios que hemos podido introducir.

«Aquello que en fiestas funciona no hay que tocarlo porque el mérito no es de los políticos sino de los ciudadanos que las organizan»

A mí, sobre todo en fiestas, no me gusta nada lo de cambiar las cosas por cambiarlas. Aquí ya hemos tenido esa experiencia con otros gobiernos y han dado un resultado verdaderamente lamentable. Yo creo que las cosas en fiestas hay que madurarlas, verlas y aquello que funciona no hay que tocarlo porque el mérito no es de uno ni de otro, es de la ciudadanía. El mérito lo tienen los festeros que están trabajando todo el año al pie del cañón y de forma desinteresada para sacar eso a la calle. Lo que hay que procurar es que los actos festeros se consoliden.

¿Y pensando en este año?

Podría destacar la mascletá que vamos a tener el último día del año. También estamos dando vueltas para, en las fiestas de agosto, conseguir que el día 12, que se queda un poco colgado en mitad, introducir algún tipo de espectáculo, sobre todo en la calle. También en esas fiestas queremos decorar las calles para crear ambiente festivo. Los días de fiesta sirven para consumir en la ciudad, los ciudadanos salimos desde por la mañana a cualquier acto y vamos a los bares, nos metemos en las tiendas, comemos en un restaurante… realmente estamos consumiendo en la ciudad y por eso las fiestas es uno de los motores de dinamización económica más importante que se pueda tener. Elche es una ciudad que en el momento que sacas cualquier actividad a la calle la gente responde, sale y va para ver qué es lo que se hace.

¿Se involucra suficientemente la hostelería como partícipes que son de ese aumento de consumo?

La hostelería y los comercios realmente, a la hora de colaborar firmemente, lo hacen pero de forma casi excepcional, no hay una colaboración estrecha a nivel financiero entre las fiestas y el movimiento y las asociaciones de hostelería… Sobre todo, en el tema del apoyo económico sería muy importante.

Cuando se habla de fiestas, ¿crees que la gente valora ese coste que no se ve y que se destina a la seguridad, el tráfico, la limpieza, etc.?

«Incluso ni los entes festeros llegan a ser conscientes de lo que cuesta la seguridad»

Realmente, incluso los entes festeros no llegan a ser conscientes de lo que cuesta la seguridad. Es decir, cuando se hace una procesión hay que cortar calles, hay que dirigir tráfico, hay que movilizar un número de agentes de Policía Local y de Protección Civil… y todo eso vale muchísimo dinero. Sobre todo hay que tener en cuenta que las fiestas siempre se suelen hacer en domingo o festivo y las horas extraordinarias que hacen los agentes se pagan más caras. Una gran parte del presupuesto se va en seguridad, y más en estos tiempos que están corriendo que te puedes encontrar con situaciones tan sumamente desagradables como la que hemos vivido esta Navidad en Berlín, y nos toca tener que adoptar medidas y protocolos de seguridad muy importantes.

Desde los 14 años dedicado a esta profesión del periodismo en la que ha ejercido en todos los niveles, desde corresponsal a editor. En la actualidad es el director de los medios de comunicación AQUÍ.