Románticos del baloncesto

La entidad cuenta con 20 equipos y organiza desde hace 35 años una competición local con solera Reconforta encontrar entidades como el Club Baloncesto Ilicitano (CBI), donde el espíritu deportivo y lúdico se mantiene intacto a pesar de los años y de las tentaciones. Con casi cuatro décadas de vida en sus espaldas, fue fundado en 1979, el CBI se mantiene fiel a los principios y valores que fueron la razón de su nacimiento. “Aquí estamos para jugar y divertirnos. Eso nunca lo olvidamos”, afirma Carlos Guerrero, histórico presidente y fundador del club «Lo importante es jugar y divertirse» (C. Guerrero) Origen original El CBI ya tuvo un origen original. Nació como contrapunto al Elche de Baloncesto, entidad que por aquel entonces aglutinaba el talento de la ciudad. “Los malos también teníamos derecho a jugar y, por desgracia, somos más los malos que los que juegan bien”, comenta con ironía Guerrero, quien junto a un grupo de amigos decidió crear una entidad que se ha multiplicado con el paso de los años y que quiso parecerse, en su génenis, al Joventut de Badalona y a lo que la ‘penya’ representaba, de ahí los colores verde y negro. “Por entonces era un equipo diferente, especial y de cantera. Ahora ya es como todos”, lamenta el presidente del CBI sobre el club catalán. El su nacimiento, el equipo ilicitano, formado por juveniles y con la única pretensión de ´divertirse`, tuvo la ´mala suerte` de quedar campeón en su primera competición. Con el paso de los años llegó a tener sénior compitiendo en Segunda Nacional (contra Valencia y Lucentum) y actualmente cuenta con equipos en prácticamente todas las categorías. Premio Dama d´Elx Guerrero, recientemente galardonado en los premios de la Gala del Deporte con el premio Dama d’Elx por toda una vida dedicada al deporte, ha tenido en varias ocasiones la oportunidad de enganchar a Elche al baloncesto profesional, pero a un precio muy caro que nunca estuvo dispuesto a pagar. “El deporte profesional hoy día es un negocio. Y para entrar en el negocio hay que tener dinero”, afirma. “¿Qué le hace falta a Elche para tener ACB? Muy fácil: dinero, mucho dinero”, argumenta el presidente del CBI, quien siempre tuvo claro que no iba a hipotecar su patrimonio personal por un sueño, tal y como sí sucedió en localidades vecinas. “Yo ofrezco mi tiempo y mi experiencia, pero no puedo poner más. Si das el paso te metes en una vorágine que te devora”, apostilla. Recuerda con nostalgia una experiencia lejana en el baloncesto profesional, a finales de los 80, aunque duró poco “porque el presupuesto era limitado y costaba mucho mantener a los americanos”. “Lo económico lo condiciona todo y aquí en Elche nadie apostó fuerte por el baloncesto”, resume. «Hemos llegado a donde estamos sin deber nunca un euro» (C. Guerrero) Y es que Elche también vio pasar por delante el tren de la EBA y de la LEB, pero decidió no jugársela en un ejercicio de realismo y prudencia. “Hemos llegado a donde estamos sin deber nunca un euro”, presume Guerrero, quien afirma que la mayor satisfacción que puede tener su club es “la de captar a los chicos para nuestro deporte”. “Cada vez que metemos a uno de los que juega fuera en el pabellón es un éxito”, señala. Campeonato local Carlos Guerrero, que se mantiene al frente del club desde su creación, explica que en su club todo el mundo paga la misma cuota (350 euros), ya que no hay patrocinador principal y solo unos pocos entrenadores reciben una compensación económica a cambio. El CBI sí tiene establecidas algunas becas para aquellos jugadores que, por falta de recursos, no podrían permitirse pagar su presencia en el equipo. “Es algo que llevamos con la máxima discreción, pero en este club nadie se queda sin jugar por falta de recursos”, añade. Otra de las actividades de las que el CBI se muestra más orgulloso es de su tradicional campeonato local (ya van 35 ediciones), en el que toman parte 10 equipos con jugadores de todas las edades. Juegan sus partidos en el Parque Municipal, al aire libre, aunque Guerrero lamenta que cada vez haya más gente a la que no le gusta jugar “como se hacía antes, fuera del pabellón”. “En el campeonato participan más de 130 personas y dura desde septiembre hasta mitad de junio. Tiene su fase regular y sus play-off”, comenta Guerrero, quien a sus 63 años lamenta no poder seguir compitiendo en la pista. “La verdad es que hay mucha calidad y un buen nivel. Viene gente de otras localidades a jugar”, presume. Pero la formación y la base siguen siendo las prioridades de un club en el que solo hay una cosa por encima de la diversión. “A los niños se les aconseja siempre que estudien. Eso es lo primero. Gasoles o Navarros salen uno de entre muchos millones. Lo importante es estudiar y divertirse con este juego”, sentencia. Relacionado

El CBI mantiene intacto el espíritu que justificó su fundación hace cuatro décadas

- Escrito el 03 Julio, 2017, 8:00 pm
7 mins
La entidad cuenta con 20 equipos y organiza desde hace 35 años una competición local con solera

Reconforta encontrar entidades como el Club Baloncesto Ilicitano (CBI), donde el espíritu deportivo y lúdico se mantiene intacto a pesar de los años y de las tentaciones. Con casi cuatro décadas de vida en sus espaldas, fue fundado en 1979, el CBI se mantiene fiel a los principios y valores que fueron la razón de su nacimiento. “Aquí estamos para jugar y divertirnos. Eso nunca lo olvidamos”, afirma Carlos Guerrero, histórico presidente y fundador del club

«Lo importante es jugar y divertirse» (C. Guerrero)
Origen original

El CBI ya tuvo un origen original. Nació como contrapunto al Elche de Baloncesto, entidad que por aquel entonces aglutinaba el talento de la ciudad. “Los malos también teníamos derecho a jugar y, por desgracia, somos más los malos que los que juegan bien”, comenta con ironía Guerrero, quien junto a un grupo de amigos decidió crear una entidad que se ha multiplicado con el paso de los años y que quiso parecerse, en su génenis, al Joventut de Badalona y a lo que la ‘penya’ representaba, de ahí los colores verde y negro. “Por entonces era un equipo diferente, especial y de cantera. Ahora ya es como todos”, lamenta el presidente del CBI sobre el club catalán.

El su nacimiento, el equipo ilicitano, formado por juveniles y con la única pretensión de ´divertirse`, tuvo la ´mala suerte` de quedar campeón en su primera competición. Con el paso de los años llegó a tener sénior compitiendo en Segunda Nacional (contra Valencia y Lucentum) y actualmente cuenta con equipos en prácticamente todas las categorías.

Premio Dama d´Elx

Guerrero, recientemente galardonado en los premios de la Gala del Deporte con el premio Dama d’Elx por toda una vida dedicada al deporte, ha tenido en varias ocasiones la oportunidad de enganchar a Elche al baloncesto profesional, pero a un precio muy caro que nunca estuvo dispuesto a pagar. “El deporte profesional hoy día es un negocio. Y para entrar en el negocio hay que tener dinero”, afirma. “¿Qué le hace falta a Elche para tener ACB? Muy fácil: dinero, mucho dinero”, argumenta el presidente del CBI, quien siempre tuvo claro que no iba a hipotecar su patrimonio personal por un sueño, tal y como sí sucedió en localidades vecinas. “Yo ofrezco mi tiempo y mi experiencia, pero no puedo poner más. Si das el paso te metes en una vorágine que te devora”, apostilla.

Recuerda con nostalgia una experiencia lejana en el baloncesto profesional, a finales de los 80, aunque duró poco “porque el presupuesto era limitado y costaba mucho mantener a los americanos”. “Lo económico lo condiciona todo y aquí en Elche nadie apostó fuerte por el baloncesto”, resume.

«Hemos llegado a donde estamos sin deber nunca un euro» (C. Guerrero)

Y es que Elche también vio pasar por delante el tren de la EBA y de la LEB, pero decidió no jugársela en un ejercicio de realismo y prudencia. “Hemos llegado a donde estamos sin deber nunca un euro”, presume Guerrero, quien afirma que la mayor satisfacción que puede tener su club es “la de captar a los chicos para nuestro deporte”. “Cada vez que metemos a uno de los que juega fuera en el pabellón es un éxito”, señala.

Campeonato local

Carlos Guerrero, que se mantiene al frente del club desde su creación, explica que en su club todo el mundo paga la misma cuota (350 euros), ya que no hay patrocinador principal y solo unos pocos entrenadores reciben una compensación económica a cambio. El CBI sí tiene establecidas algunas becas para aquellos jugadores que, por falta de recursos, no podrían permitirse pagar su presencia en el equipo. “Es algo que llevamos con la máxima discreción, pero en este club nadie se queda sin jugar por falta de recursos”, añade.

Otra de las actividades de las que el CBI se muestra más orgulloso es de su tradicional campeonato local (ya van 35 ediciones), en el que toman parte 10 equipos con jugadores de todas las edades. Juegan sus partidos en el Parque Municipal, al aire libre, aunque Guerrero lamenta que cada vez haya más gente a la que no le gusta jugar “como se hacía antes, fuera del pabellón”. “En el campeonato participan más de 130 personas y dura desde septiembre hasta mitad de junio. Tiene su fase regular y sus play-off”, comenta Guerrero, quien a sus 63 años lamenta no poder seguir compitiendo en la pista. “La verdad es que hay mucha calidad y un buen nivel. Viene gente de otras localidades a jugar”, presume.

Pero la formación y la base siguen siendo las prioridades de un club en el que solo hay una cosa por encima de la diversión. “A los niños se les aconseja siempre que estudien. Eso es lo primero. Gasoles o Navarros salen uno de entre muchos millones. Lo importante es estudiar y divertirse con este juego”, sentencia.