El Síndrome de Cushing en perros

El Cushing en perros o hiperadrenocorticismo canino es una enfermedad hormonal (endocrina) que afecta, especialmente, a perros de edad avanzada. Sus consecuencias pueden ser graves

- Escrito el 17 marzo, 2018, 2:00 pm
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En este artículo te explicamos cuáles son sus síntomas y cómo debe tratarse.

¿Qué es el Síndrome de Cushing en Perros?

Es una enfermedad endocrina (hormonal) que suele presentarse en perros de edad avanzada: normalmente a partir de los 6 años y, sobre todo, en perros de más de 10.

Harvey Williams Cushing, quien le da el nombre a la enfermedad, fue un médico estadounidense que descubrió y estudió este síndrome en 1932.

Se describe como Síndrome de Cushing el conjunto de síntomas y de alteraciones biológicas que son causadas por un aumento excesivo de cortisol en el organismo del perro.

El exceso de cortisol, hace que el sistema inmunitario se debilite. Por causas desconocidas, algunos perros desarrollan tumores, ya sea en las glándulas adrenales o en la hipófisis que controla a estas glándulas, esto hace que el nivel de cortisol en sangre aumente desmesuradamente.

Las causas de ese exceso de cortisol en el organismo del perro pueden ser diversas:

1- La hipófisis o glándula pituitaria segrega demasiada hormona corticotropina (ACTH).

La hipófisis se encuentra situada en el cerebro, en la base del cráneo, y es una glándula endocrina que segrega hormonas encargadas de regular la estabilidad del organismo del perro (homeostasis). Es la encargada de estimular a las glándulas suprarrenales para que segreguen corticosteroides.

El mal funcionamiento de la hipófisis puede llevar a un Síndrome de Cushing en perros. Entre el 80% y el 90% de los casos de hiperadrenocorticismo espontáneo se deben a un tumor o una hipertrofia en la hipófisis.

2- Mal funcionamiento de las glándulas suprarrenales o adrenales.

Las glándulas suprarrenales son pequeñas glándulas situadas en la parte superior de cada riñón. Producen hormonas que son imprescindibles para el organismo del perro, incluyendo hormonas sexuales y cortisol. El cortisol ayuda a responder ante una situación de estrés y tiene, además, muchas otras funciones importantes relacionadas con el metabolismo de la glucosa, la regulación de la presión sanguínea, el mantenimiento de un sistema inmune sano, la regulaicón de la función de la tiroides, etc.

Los trastornos de las glándulas suprarrenales provocan que sus glándulas produzcan demasiadas o no suficientes hormonas. En el síndrome de Cushing, en concreto, se produce demasiado cortisol.

El 15%-20% de los casos de Síndrome de Cushing en perros es debido a un tumor o una hiperplasia en las glándulas suprarrenales.

3- Cushing iatrogénico.

Es la causa menos común y se da como consecuencia de un tratamiento farmacológico con glucocorticoides, corticoesteroides y medicamentos con progesterona -o derivados- mal pautado. Es decir: puede que un perro que está siendo tratado por otra enfermedad con este tipo de fármacos reaccione presentando un Síndrome de Cushing ya que su producción de cortisol se ha visto afectada.

Como hemos explicado, es la causa menos frecuente ya que los veterinarios suelen tener en cuenta el riesgo y pautan tratamientos que no deriven en este síndrome.

El Cushing es muy común en perros, ya que son muy sensibles al efecto de los glucocorticoides pero también se ha detectado en hurones,gatos, caballos, vacas, ovejas y personas.

¿Qué perros están más predispuestos a sufrir cushing?

Como explican desde AVEPA, el Cushing en perros o hiperadrenocorticismo hipofisario afecta generalmente a canes de edad avanzada (11 años de edad media), a razas de pequeño tamaño y no existe predisposición sexual.

El hiperadrenocorticismo adrenal es más frecuente en razas grandes y en hembras.

Además del factor edad y sexo, el factor raza también puede predisponer a un perro a sufrir Cushing. Algunas de las razas más predispuestas a padecer esta enfermedad son:

  • Caniche
  • Teckel
  • Terriers de talla pequeña: Boston Terrier, Yorkshire Terrier, Schnauzer
  • Bobtail
  • Maltés
  • Bichón frisé
  • Beagle
  • Gigante de los Pirineos
  • Pastor Alemán
  • Bóxer
¿Cuáles son los síntomas del Cushing en perros?

Los síntomas del hiperadrenocorticismo canino aparecen generalmente de forma lenta y progresiva y esto hace que sus propietarios con frecuencia lo atribuyan a que el perro está envejeciendo y nada más. Por tanto, cuando acuden a consulta, la mayoría de los perros con Cushing llevan ya meses padeciendo la enfermedad.

Desde AVEPA explican que la confirmación del diagnóstico es relativamente sencilla en animales con hiperadrenocorticismo moderado o avanzado, pero puede resultar más difícil en perros con hiperadrenocorticismo leve. El diagnóstico del Síndrome de Cushing en casos leves no es una urgencia y es preferible esperar a que la sintomatología sea evidente y repetir las pruebas antes que realizar un falso diagnóstico en un animal que realmente no tiene la enfermedad.

En realidad, no existen signos clínicos específicos del Cushing en perros, pero sí un conjunto de ellos que indican que el perro puede estar padeciendo este síndrome. Estos son los más comunes:

  • Poliuria: el perro orina más de lo normal o con mayor frecuencia de la habitual.
  • Polidipsia: el perro tiene más sed de la normal, incluso cuando no hace calor o no ha hecho ejercicio.
  • Polifagia: el perro tiene un apetito exagerado.
  • Fatiga
  • Jadeo incluso cuando el perro está descansando
  • Adelgazamiento y oscurecimiento de la piel
  • Vasos cutáneos dilatados y manchas o eritemas en la piel.
  • Pérdida de pelo en la cara y tronco del abdomen y codos. En estados avanzados de la enfermedad puede extenderse a la cabeza e, incluso, invadir todo el cuerpo. Es común que los perros pierdan la piel de la cola.
  • Estrías en la piel.
  • Acné, seborrea y otros problemas cutáneos.
  • Vientre abultado y penduloso debido a la acumulación de grasa y el adelgazamiento de las paredes del vientre.
  • Atrofia muscular.
  • Las heridas tardan en cicatrizar más de lo normal.
  • El aumento de cortisol hace que el perro tenga un sistema inmune más débil y, por tanto, puede contraer enfermedades diversas con mayor facilidad.
  • Signos neurológicos: cambios del comportamiento del perro.

Los singos clínicos del Síndrome de Cushing en perros pueden ser confusos y, en ocasiones, esta enfermedad puede descubrirse a raíz de otras enfermedades secundarias derivadas como la diabetes mellitus, el hipotiroidismo secundario o alteraciones nerviosas o comportamentales, entre otros.

Cómo tratar la enfermedad de Cushing en los perros

La mayoría de los veterinarios tratan la enfermedad de Cushing de tipo tanto suprarrenal-dependiente como hipófiso-dependiente con medicamentos. La única forma de “curarla” es extirpando el tumor suprarrenal, cuando es suprarrenal-dependiente y no se ha extendido, señala la veterinaria Ann Stohlman, V.M.D., del Centro de Medicina Veterinaria de la FDA Stohlman.

Sin embargo, la cirugía puede ser compleja y, en perros de edad avanzada, puede llegar a suponer un gran riesgo. Por esa razón, la mayoría de los casos de Cushing en perros son tratados con medicación.

Aunque este Síndrome, por lo general, suele ser crónico, normalmente puede controlarse con fármacos. “Es importante que al perro lo vea un veterinario regularmente y lo someta a análisis de sangre”, advierte Stohlman. “Vigilar la sangre ayuda a determinar la dosis correcta, la cual quizás haya que ajustar de vez en cuando”.