«El sistema de economía sumergida que hay en Elche no surge por casualidad»

- Escrito el 07 junio, 2018, 10:00 am
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Tras una vida entera aparando Isabel Matute empezó con el activismo que ahora ha desembocado con la fundación de la Asociación de Aparadoras

A sus 57 años, Isabel Matute ya no tiene miedo, tampoco tiene derecho a ningún tipo de prestación social porque nunca ha cotizado. Todas esas sensaciones e inseguridades que la han acompañado durante su vida de aparadora, las ha canalizado ahora hacia el activismo.

Comenzó esta etapa de denuncia social y lucha por los derechos laborales de la mano de Podemos,

Y pensó que, si había un colectivo especialmente maltratado económica y laboralmente, ese era el colectivo de las Aparadoras. Un mundo que conocía bien, ya que ella misma lleva aparando en su casa desde hace 40 años.

Así surge la idea de asociarse para pedir lo que consideran que les pertenece y se convierte en la fundadora y presidenta de la Asociación de Aparadoras y Trabajadoras del Calzado de Elche. Creada hace tan sólo dos meses, ya cuenta con unas 200 seguidoras y con el apoyo moral del conjunto de la sociedad de Elche y de muchos otros lugares de la provincia de Alicante y de España.

¿Cómo da el salto de aparadora a activista?

Tras muchos años en mi casa aparando, decidimos mi marido y yo montar un negocio propio. La crisis arrasó con él y tuvimos que cerrarlo. De pronto nos encontramos sin trabajo, sin negocio y con la casa hipotecada.

Al tomar contacto con la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) empecé a ser activista, me empoderé y de allí ya me fui andando a Madrid con la Marcha por la Dignidad.

¿Y cómo surge la idea de crear una asociación de aparadoras?

Cuando empiezo con el activismo enseguida pensé que si había un colectivo que había sido y era maltratado laboralmente ese era el de las Aparadoras. Trabajamos muchas horas para llegar a malvivir, con una situación que ha ido empeorando con los años y que nos ha relegado al último lugar en la producción del calzado, cuando deberíamos ser el primero.

A través del Círculo empezamos a mover las cosas y llevamos una PNL que las Cortes aprobó, pidiendo que se regularice la situación de las aparadoras. Así fue como empezamos a aparecer por primera vez. A partir de ahí intentamos unirlas superando el miedo que se tiene a denunciar la situación. Estamos ante una precariedad laboral que forma parte de un sistema organizado, no es casualidad que sea así.

A través de la Asociación habrá conocido muchos casos. ¿Hay alguno que le haya impactado en especial?

Todas las historias son especiales, pero hay una compañera que contó cómo el día que cumplió doce años su padre le regaló una máquina de aparar; aquello supuso para ella un trauma que en un momento dado le impidió continuar aparando. Se sentía encadenada a la máquina y era incapaz de sentarse frente a ella. Así perdió su casa y ahora está superándolo, ya que es la primera vez que lo ha verbalizado.

Otra contó que desde que tenía diez años estaba sentada en la máquina y veía como sus amigas y amigos jugaban en la plaza. Lleva 50 años trabajando y no tiene ni un sólo día cotizado.

Trabajar tantos años en la misma postura provoca enfermedades laborales muy propias de las aparadoras. ¿Están reconocidas como tal?
«Al no estar dadas de alta los médicos no consideran el síndrome del túnel carpiano enfermedad laboral»

El daño es tremendo; todas estamos tocadas de las manos y de las rodillas. El síndrome del túnel carpiano es muy habitual entre las aparadoras, pero los médicos la consideran como enfermedad común. Además, como la mayoría no están dadas de alta en la Seguridad Social, es imposible que se les reconozca una enfermedad laboral.

Esta es una de nuestras mayores reivindicaciones. Pero si no logramos que se nos contrate como es debido nunca podremos pedir que nuestras dolencias sean consideradas enfermedad profesional.

Un informe de la UMH afirma que Elche ve la economía sumergida como algo normal…
«No formamos parte de la Mesa de la Economía Sumergida cuando somos las que más la sufrimos»

Ese informe lo encarga el ayuntamiento de Elche. Durante la campaña electoral el alcalde, Carlos González, dijo que iba a constituir una mesa sobre la economía sumergida para acabar con todo esto. Pasaron los años y no hizo nada, así que cuando se lo recordamos en un Pleno Municipal al día siguiente estaba creada la mesa y, para justificar el dinero que está gastando esta mesa, han encargado a la Universidad este informe.

Nadie de las aparadoras formamos parte de la mesa de economía sumergida, cuando somos quienes más la sufrimos. La economía sumergida no surge porque sí, está todo orquestado para que unos ganen mucho dinero aprovechándose de la precariedad de otros.

También hay que destacar que en otros lugares en los que se fabrica calzado, como en Mallorca, no existe la economía sumergida. Esto es una cosa de Elche que ha pasado y sigue pasando porque se permite.

Acaban de agruparse y no paran de salir en todos los medios de comunicación, imagino que eso es nuevo para vosotras.

Hemos hecho marchas a Madrid, y nos han entrevistado en casi todas las televisiones, radios y prensa. Hasta nos han grabado un reportaje para TV3, la televisión catalana.

Y vamos a mantener un encuentro con las kellys; algunos nos llaman así, las Kellys del calzado. Nosotras lo único que queremos es dejar de ser invisibles y que no se aprovechen más de nuestro trabajo. Ahora el paso que hemos dado ya no tiene vuelta a atrás.