Un ´tritón` entre palmeras

El ilicitano José Luis Larrosa ha llevado su pasión por la natación en aguas abiertas a los cinco continentes

- Escrito el 02 Mayo, 2017, 4:00 pm
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Ahora entrena en Malasia a nadadores y escolares y organiza pruebas de larga distancia en el Mar de China

José Luis Larrosa (Elche, 1981) es uno de los deportistas ilicitanos más respetados y valorados en todo el mundo. El nadador ha llevado el nombre de la ciudad y la bandera de España por los siete mares, convirtiéndose en el uno de sus mejores embajadores. La natación le ha llevado en los últimos meses al Mar de China, concretamente a Malasia, donde se ha convertido en todo un personaje y un referente para los malayos, a quienes adoctrina y tutela en su recién descubierto mundo de la natación de larga distancia.

«Siempre se echa de menos Elche, pero la gente aquí es amable, se come bien y los paisajes son espectaculares»

El ilicitano vive en Kuala Lumpur, una ciudad con un área metropolitana de casi nueve millones de habitantes. Allí entrena a varios nadadores que aspiran a competir en los Juegos Asiáticos en las pruebas de larga distancia y tiene varios proyectos en mente, como dirigir el equipo de algún colegio internacional, por lo que no descarta echar raíces en el Sureste Asiático. “Siempre se echa de menos Elche, pero la gente aquí es amable, se come bien y los paisajes son espectaculares”, señala. Además del crisol de culturas entre los malayos, hindús y chinos, a Larrosa, que vive en la misma playa, le llama la atención la locura del tráfico y la arquitectura de la ciudad. “No conduzco, imposible. Prefiero el trasporte público”, confiesa el ilicitano, para añadir que con el crecimiento vertical de la ciudad “todos los edificios son altísimos y te pasas medio día en los ascensores”.

Competiciones acuáticas

Su primera travesía fue casi por casualidad, en 1998, participando en la clásica Santa Pola-Tabarca

Toda su vida profesional (es socorrista y entrenador de natación) y personal (mantiene una rutina personal casi espartana) gira alrededor de las competiciones acuáticas, actividades en la que se inició con 11 años en el Club Natación Elche y que interrumpió solo durante un breve paréntesis para practicar el waterpolo. Animal competitivo como pocos, también destacó jugando al fútbol sala, fútbol 7 y practicando la especialidad deportiva de Salvamento y Socorrismo. Su primera travesía fue casi por casualidad, ya que, con 17 años, en 1998, tomó parte en una de las clásicas competiciones de la zona, la Santa Pola-Tabarca, y desde entonces ya nunca más abandonó el mar, aunque durante un tiempo lo siguió mezclando con el balón, algo de lo que en ocasiones se arrepiente.

Quedó atrapado por la natación libre en aguas abiertas, ya sean mares, ríos o lagos. Hasta 2006 fue todo “muy tranquilo”, pero a partir de ese momento comenzó a tomarse más en serio la natación, aunque la explosión en los entrenamientos y en su forma de vida llegó a partir de 2011. “Quizá comencé a entrenar en serio demasiado tarde”, lamenta. Se especializó en largas distancias, más allá de los 10 kilómetros. José Luis Larrosa, que se define como un nadador “más pasional que profesional”, ha tenido la oportunidad de zambullirse en todos los continentes, disputando competiciones en Argentina, Italia, Suiza, Serbia, India, Malasia o Australia.

Entre Malasia e India

Sin embargo, asume que su nivel competitivo ha bajado y que ya no está para pruebas internacionales del Grand Prix o de la World Cup. “Los años pasan y ahora estoy en el plan B”, afirma. Además de instruir a los nadadores malayos, Larrosa sigue entrenando para sus pruebas y localizando nuevos escenarios idílicos en los que realizar travesías atractivas que puedan fomentar el turismo deportivo. “El pasado año bordeé la isla de Perhentian en una travesía de 16 kilómetros, algo que nadie había hecho antes. Y estamos estudiando que pueda ser la localización de nuevas pruebas”, indica.

Intentará repetir victoria en la travesía más larga del mundo, en las aguas del Ganges, con 81 kilómetros de recorrido

Otro de sus grandes retos de la temporada está en la India, donde intentará repetir la victoria en las aguas del Ganges en la que es considerada la travesía más larga del mundo, de 81 kilómetros de recorrido. También tiene en su agenta cruzar el estrecho de Malaca, entre Indonesia y Malasia. Larrosa tiene un palmarés brillante, pero además cuenta con el respeto y el cariño del mundo de la natación por su enorme humanidad. El pasado año, Oceanman, circuito mundial de natación en aguas abiertas, lo fichó como Concept Manager por su capacidad para encontrar escenarios idílicos, su amplia agenda y su experiencia. Echa de menos el Mediterráneo, pero admite que está feliz en su nuevo destino. “Mientras pueda nadar seré feliz”, sentencia.