Una revolución controlada

Solo el palco parece blindado a los efectos sísmicos de la pérdida de categoría La onda expansiva del descenso a Segunda B se lo llevó todo por delante en la parcela deportiva. Solo el palco, donde únicamente se ha registrado la baja del consejero Jaime Oliver por temas extradeportivos, parece blindado a los efectos sísmicos de la pérdida de la categoría y el regreso a las catacumbas. El club ha acometido una reforma importante en su organigrama motivado por factores deportivos y económicos. La renovación de los cargos ha sido total, aunque se trata de una revolución controlada, ya que los nuevos responsables técnicos cuentan con experiencia en la entidad. Vicente Mir El primer cambio llegó en el banquillo, donde Vicente Parras dejó su puesto a Vicente Mir, quien ya perteneció al club ilicitano durante tres temporadas en las que dirigió con éxito al Deportivo Ilicitano. El valenciano, tras una breve escala en Alicante y Murcia, regresa ahora al primer equipo con el reto de devolverlo al fútbol profesional. Conoce la casa, el entorno y a los empleados. A nadie escapa que su relación con el máximo accionista individual, José Sepulcre, es cordial (fue el único que habló bien de él a nivel personal cuando el club se desmoronaba en 2015), y tiene muy claro que la única forma de revertir el recelo que puede provocar su fichaje pasa por ganar partidos. Parras, su antecesor en el cargo, fue uno de los efectos colaterales del descenso. El técnico ilicitano, que tenía un futuro prometedor en el banquillo, fue arrastrado por la indolencia del equipo y ahora el club lo ha recolocado en el cuerpo técnico, aunque como analista de los rivales del primer equipo del Elche C.F. El movimiento de Parras ha traído consigo la llegada al banquillo del filial de otro viejo conocido de la casa, el argentino José Luis Acciari, muy valorado y querido por la afición franjiverde. Acciari encarna una serie de valores muy demandados en tiempos de vacas flacas, como el orgullo, la competitividad y esfuerzo. El ex jugador dejó huella en el terreno de juego, en la hinchada y el club confía en que sepa trasmitir su sello a los jóvenes jugadores del Deportivo Ilicitano. Jorge Cordero En los despachos, los cambios han afectado a las más altas instancias. Tras la traumática salida de la entidad de José Luis Molina, director deportivo, en el tramo final de la competición, el club se entrega ahora a Jorge Cordero, un técnico vinculado a Quique Pina y que también conoce el club franjiverde, ya que fue parte de la plantilla que logró el último ascenso a Segunda División, allá por el final del pasado siglo. Cordero llega con la sombra de un pasado vinculado a Pina, archienemigo del Elche tras la promoción con el Granada, aunque el cartagenero asegura que se trata de un proyecto independiente a los del empresario murciano. Las primeras adquisiciones, sin embargo, han demostrado algún hilo de conexión, sobre todo en el caso del portero José Juan, con el que coincidió en varios equipos. El trabajo intachable de Grau durante seis años no ha pesado tanto como la necesidad de meter tijera en la economía El nuevo orden económico del Elche, obligado a poner en práctica una ´economía de guerra` tras el descenso, también ha sacudido a la dirección de la cantera, donde Domingo Grau cede su puesto a Jesús García. El trabajo intachable de Grau durante seis años no ha pesado tanto como la necesidad de meter tijera en la economía y reducir los gastos. Jesús García, jugador del Elche C.F. Sala y coordinador de la escuela formativa del club, es el encargado de asumir el mando. García contará con un presupuesto mucho más austero, pero conoce la casa y, sobre todo, el método, por lo que no se intuyen grandes cambios en el modelo. Sin cambio de modelo Incluso en la sección de fútbol sala ha habido reajuste de piezas. Pablo Conejero, segundo entrenador durante los dos últimos años, se hará cargo del banquillo tras la salida del club de Jordi Durán. El reto esta temporada, ya lo ha dejado claro el técnico, será pelear por la permanencia. Cada uno de los recién llegados tratará de aportar su toque personal a sus respectivas parcelas, aunque el modelo seguirá siendo, más o menos, el mismo. El descenso ha provocado una revolución en los despachos y banquillos del Elche, aunque de baja intensidad y controlada. Relacionado

El Elche C.F. cambia de entrenador, director deportivo, técnico del filial y máximo responsable de la cantera, aunque en todos los casos se trata de profesionales con un pasado en la entidad

- Escrito el 03 Julio, 2017, 2:00 pm
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Solo el palco parece blindado a los efectos sísmicos de la pérdida de categoría

La onda expansiva del descenso a Segunda B se lo llevó todo por delante en la parcela deportiva. Solo el palco, donde únicamente se ha registrado la baja del consejero Jaime Oliver por temas extradeportivos, parece blindado a los efectos sísmicos de la pérdida de la categoría y el regreso a las catacumbas. El club ha acometido una reforma importante en su organigrama motivado por factores deportivos y económicos. La renovación de los cargos ha sido total, aunque se trata de una revolución controlada, ya que los nuevos responsables técnicos cuentan con experiencia en la entidad.

Vicente Mir

El primer cambio llegó en el banquillo, donde Vicente Parras dejó su puesto a Vicente Mir, quien ya perteneció al club ilicitano durante tres temporadas en las que dirigió con éxito al Deportivo Ilicitano. El valenciano, tras una breve escala en Alicante y Murcia, regresa ahora al primer equipo con el reto de devolverlo al fútbol profesional. Conoce la casa, el entorno y a los empleados. A nadie escapa que su relación con el máximo accionista individual, José Sepulcre, es cordial (fue el único que habló bien de él a nivel personal cuando el club se desmoronaba en 2015), y tiene muy claro que la única forma de revertir el recelo que puede provocar su fichaje pasa por ganar partidos.

Parras, su antecesor en el cargo, fue uno de los efectos colaterales del descenso. El técnico ilicitano, que tenía un futuro prometedor en el banquillo, fue arrastrado por la indolencia del equipo y ahora el club lo ha recolocado en el cuerpo técnico, aunque como analista de los rivales del primer equipo del Elche C.F. El movimiento de Parras ha traído consigo la llegada al banquillo del filial de otro viejo conocido de la casa, el argentino José Luis Acciari, muy valorado y querido por la afición franjiverde. Acciari encarna una serie de valores muy demandados en tiempos de vacas flacas, como el orgullo, la competitividad y esfuerzo. El ex jugador dejó huella en el terreno de juego, en la hinchada y el club confía en que sepa trasmitir su sello a los jóvenes jugadores del Deportivo Ilicitano.

Jorge Cordero

En los despachos, los cambios han afectado a las más altas instancias. Tras la traumática salida de la entidad de José Luis Molina, director deportivo, en el tramo final de la competición, el club se entrega ahora a Jorge Cordero, un técnico vinculado a Quique Pina y que también conoce el club franjiverde, ya que fue parte de la plantilla que logró el último ascenso a Segunda División, allá por el final del pasado siglo. Cordero llega con la sombra de un pasado vinculado a Pina, archienemigo del Elche tras la promoción con el Granada, aunque el cartagenero asegura que se trata de un proyecto independiente a los del empresario murciano. Las primeras adquisiciones, sin embargo, han demostrado algún hilo de conexión, sobre todo en el caso del portero José Juan, con el que coincidió en varios equipos.

El trabajo intachable de Grau durante seis años no ha pesado tanto como la necesidad de meter tijera en la economía

El nuevo orden económico del Elche, obligado a poner en práctica una ´economía de guerra` tras el descenso, también ha sacudido a la dirección de la cantera, donde Domingo Grau cede su puesto a Jesús García. El trabajo intachable de Grau durante seis años no ha pesado tanto como la necesidad de meter tijera en la economía y reducir los gastos. Jesús García, jugador del Elche C.F. Sala y coordinador de la escuela formativa del club, es el encargado de asumir el mando. García contará con un presupuesto mucho más austero, pero conoce la casa y, sobre todo, el método, por lo que no se intuyen grandes cambios en el modelo.

Sin cambio de modelo

Incluso en la sección de fútbol sala ha habido reajuste de piezas. Pablo Conejero, segundo entrenador durante los dos últimos años, se hará cargo del banquillo tras la salida del club de Jordi Durán. El reto esta temporada, ya lo ha dejado claro el técnico, será pelear por la permanencia.

Cada uno de los recién llegados tratará de aportar su toque personal a sus respectivas parcelas, aunque el modelo seguirá siendo, más o menos, el mismo. El descenso ha provocado una revolución en los despachos y banquillos del Elche, aunque de baja intensidad y controlada.