«El inventor debe dosificarse económica y psicológicamente»

- Escrito el 06 noviembre, 2018, 1:00 pm
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Entrevista > Enrique Villacé / Presidente de la Asociación de Inventores de España (AIE)

 

La Asociación de Inventores de España para el Desarrollo y la Competitividad (AIE) nace de la mano de Enrique Villacé en el año 2014, como ampliación de la Asociación de Castilla y León, creada en 2011. Fue tal el éxito de acogida, que otros inventores foráneos acudían a la asociación castellana, al apartado ‘inventor invitado’. Finalmente, por razones naturales, la Asociación de Castilla y León acabó transformándose en asociación de ámbito nacional, con sede actual en Elche (Alicante).

Enriqué Villacé se forjó en un negocio familiar de logística y transporte. Su formación es muy extensa, destacando su titulación en gestión paralegal de la propiedad industrial. En cuanto a su capacidad inventiva, cuenta en su haber con un sistema para detectar goles fantasma, una descarga de inodoros que eliminaba la cisterna y un arnés para llevar paraguas sin manos. A día de hoy, Villacé ha ido apartando poco a poco sus inventos en favor de la gestión y las ayudas a los nuevos inventores.

 

¿Qué tienen en común los inventores que recalan en la AIE?

Uno de los problemas comunes a todos los inventores es que no se dosifican, ni psicológica ni económicamente, con lo que el desgaste puede hacer que la idea se quede por el camino. Es importante no dar palos de ciego, porque además cuestan dinero.

 

¿Qué ventajas ofrece asociarse?

Cuando un inventor acude a la AIE tiene ventajas importantes. Recibe asesoramiento en el desarrollo de su invención. Se le acompaña desde el origen de la idea (diseño, patentes, prototipos…) hasta la comercialización y llegada al mercado. Hay que tener en cuenta que el inventor llega receloso, temeroso de contar su idea por si acaso.

Otra de las ventajas es que la AIE busca la implicación de empresas honestas, empresas que han pasado un filtro de confianza para colaborar con el inventor. Se trata de que pongan en marcha la idea sin dejar de lado la importancia y criterio del creador.

 

¿Cómo se promocionan los inventos?

La AIE está muy volcada en la promoción de las invenciones. Se trabaja desde todos los canales posibles: exposiciones fijas, como la del Museo de la Ciencia de Valladolid; exposiciones temporales, ferias a nivel nacional e internacional… En este sentido se están llevando a cabo negociaciones que, si fructifican tal y como se espera, nos llevarán a próximas ferias.

 

¿Existe un prototipo de inventor?

No hay un prototipo de inventor, pero la creatividad es una condición indispensable. En este sentido, los niños son el ejemplo. La AIE desarrolla talleres en los colegios, que siempre han tenido muy buena acogida. Decimos que no hay un perfil tipo de inventores. Hay personas que tienen un nivel básico, otros vienen con formación de ingenieros… Lo que sí tienen todos en común es que son personas muy autodidactas.

 

¿Relación entre inventiva y progreso?

La inventiva tiene que ir con el progreso: automoción, robótica… Pero también está estrechamente relacionada con los pequeños problemas que tienen soluciones simples.

 

¿Podemos clasificar a los inventores?

Existen distintos tipos de inventores. El inventor curricular, aquel que está siempre en busca del problema para ofrecer soluciones, buscan reconocimiento y acumular patentes.

Está el inventor casual, el que pensando en una cosa dio solución a otra; y el ocasional, que es la mayoría, es el que busca una solución a un problema para él cotidiano y hacen un beneficio a la sociedad.

Destaca en este último un prototipo expuesto en distintas ferias; se trata de un asiento trasero de coche que, a modo de transformer, es dual: es silla y capazo para transportar niños, y es asiento convencional, dependiendo de la posición de las piezas. Es un prototipo de mucho éxito, pero siempre hay que tener en cuenta que se trabaja con lobbies económicos poderosos y esto en ocasiones dificulta la llegada del invento al mercado.

 

¿La última feria internacional?

La última exposición ha sido en Taipéi, capital de Taiwan. Ha sido una experiencia bonita, una aventura. La Asociación fue invitada por el Gobierno de Taiwan, un referente en el mercado tecnológico. Atraídos por la innovación, nos invitaron con el requisito de llevar tres inventos físicos.

Los elegidos y premiados con dos medallas de plata y una de oro respectivamente fueron: una escobilla eléctrica para limpiar el inodoro, una cerradura electrónica antirrobos y un sistema para que los bares puedan medir y controlar el alcohol servido. Esto último son pantallas que se colocan en barra con una especie de medidor conectado con el terminal de pago, con los cual queda registrado con precisión el alcohol consumido quedando conforme empresario y consumidor.

 

¿Qué importancia tienen las ferias?

A parte de exponer los inventos, las ferias son importantes para buscar sinergias y contactos. Así se crearon vínculos con otras asociaciones como la rusa, iraní o vietnamita. Taiwan tiene un arraigo oriental, pero tienen una manera de hacer muy occidental. Son predispuestos y te ayudan en lo que pueden. Se desviven por ayudar.

De la feria salió una invitación para ir a Moscú en marzo, y también se esta trabajando por reforzar otros vínculos con ferias, exposiciones, universidades… todo porque nuestros inventores tengan repercusión internacional.

 

Hablemos de reivindicaciones…

En cuanto a las reivindicaciones, es importante hablar del llamado periodo de gracia. En EE.UU. existe un tiempo de doce meses en los que se puede exponer una idea, un prototipo, un tiempo para patentar en función de la viabilidad del invento. Esto facilita que se valore si la inversión económica es acertada o no. Y esto ayudaría a que el inventor no se desgaste.

La AIE ofrece confidencialidad al inventor, además de una labor de investigación sobre los productos ya existentes en el mercado, pues no es la primera persona que descubre que su invención ya está en el mercado.

 

¿Cómo cuida la Asociación al inventor?

Para el inventor hay un beneficio intangible que es la satisfacción personal. En este sentido, la AIE intenta defender y cuidar la figura del inventor y luchar contra los prejuicios. En España se pregunta mucho sobre el origen de la idea, por la persona en cuestión. Los medios de comunicación, incluso, buscan detrás del inventor una persona excéntrica a costa de la que conseguir hacer share de audiencia.

Hay grandes inventores, como pudo ser Edison, muy autodidactas a la vez que constantes. En España se echa de menos lo que ocurre en países como EE.UU. donde se mira el proyecto más que a la persona.

 


Contacto

Si tienes una idea, puedes encontrar los datos de contacto con la Asociación de Inventores de España en su página web: www.asociaciondeinventores.org