La OSCE comienza su XXX aniversario con un invitado estrella

Liviu Prunaru, Concertino de la Orquesta del Concertgebouw de Ámsterdam (Países Bajos) será el solista que abrirá la temporada

- Escrito el 17 octubre, 2018, 5:00 pm
3 mins

Liviu Prunaru, flamante Concertino de la hístorica Orquesta del Concertgebouw de Ámsterdam (Países Bajos) será el solista del concierto que abrirá la temporada del XXX Aniversario de la OSCE. Bajo la batuta de su director titular, Mihnea Ignat, el próximo viernes día 19 a las 20 horas la OSCE interpretará dos obras de referencia del romanticismo: el Concierto para violín y orquesta Op. 35 en Re Mayor de P. I. Tchaikovsky y la Sinfonía No. 9 Op. 95 en mi menor “Del Nuevo Mundo” de A. Dvorák.

Liviu Prunaru ocupa desde septiembre de 2006 el cargo de Concertino de la Royal Concertgebouw Orchestra de Amsterdam (RCO), la agrupación orquestal que en los últimos años ha sido declarada en varias ocasiones la mejor orquesta del mundo por la prestigiosa revista británica de especialidad Gramophone. Discípulo de Alberto Lysy y Dorothy DeLay, Liviu Prunaru es laureado en los concursos de violín más importantes del mundo: Reina Elisabeth, Indianapolis o Julliard Mendelssohn, entre otros. Ha actuado como solista con orquestas como RCO, la London Symphony Orchestra o la Royal Philharmonic de Londres entre otras.

El Concierto para violín y orquesta Op. 35 en Re Mayor de P. I. Tchaikovsky es una de la obras más emblemáticas del romanticismo musical. La gran dificultad técnica del mismo requiere de un dominio absoluto de los recursos del instrumento para poder extraer y transmitir la inmensa paleta de colores y sentimientos que configura el “alma rusa” de esta obra. Sin duda alguna, Liviu Prunaru con su precioso violín Stradivarius “Pachoud” (1694) deleitará al público ilicitano con cada una de las notas de esta maravillosa obra.

En la segunda parte sonará la música de A. Dvorák, otra de las figuras claves del Romanticismo e amigo del mismo Tchaikovsky. El compositor checo compone su sinfonía más conocida, la “Del Nuevo Mundo”, durante su estancia en EE.UU. Aunque siempre queda en la memoria la exquisita belleza de la melodía “americana” que lanza al cielo el corno inglés en el segundo movimiento de la sinfonía, la obra está más bien llena de una contenida nostalgia por la añorada tierra natal de Dvorák.

Recordar a los amantes de la música que todavía están a tiempo de adquirir el Abono de Temporada en la taquilla del Gran Teatro. Dicho abono incluye seis sobresalientes conciertos y mediante la compra del mismo obtendrán un 40% de descuento sobre el precio de las entradas sueltas.