Los casos de autismo se multiplican en la última década

La Asociación de Padres de Personas con Autismo mantiene un litigio con la Generalitat para poder conservar su personal especializado

- Escrito el 04 septiembre, 2018, 5:00 pm
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Se desconocen las razones reales, pero en los últimos años el número de personas que padecen algún tipo de autismo ha aumentado en todo el mundo. En 2008 la media estaba en un niño de cada 1.000, mientras que ahora el ratio se ha reducido a uno cada 160 niños.

Actualmente uno de cada 160 niños padece algún tipo de autismo; un aumento del 600% en una década

Aunque se han realizado numerosas investigaciones sobre este asunto, no han arrojado resultados del todo satisfactorios. “Aún seguimos sin saber muy bien las causas. Dicen que pueden ser los insecticidas del campo o incluso los productos de limpieza. Todo son conjeturas, en realidad no sabemos casi nada”, nos comenta María del Carmen López, presidenta de la Asociación de Padres de Personas con Autismo de la Comunidad Valenciana (APACV).

Kanner y Asperger

En 1943, el psiquiatra austriaco Leo Kanner fue el primer médico profesional en diagnosticar un caso de autismo. Evidentemente aquella no fue la primera vez en la historia de la humanidad que aparecían estos síntomas en un paciente, pero hasta Kanner nadie fue capaz de diferenciarlos de la esquizofrenia.

Al año siguiente otro psiquiatra austriaco, llamado Hans Asperger, distinguiría los casos de aquellas personas que también padecen autismo, pero que aún así pueden hablar. Un síndrome que acabaría recibiendo su propio nombre.

Desde entonces no se ha descubierto mucho más sobre estas patologías, según afirma María del Carmen López. “Es verdad que ahora tenemos muchas herramientas para poder educarles, acompañarles e integrarles, pero en el campo médico todavía estamos en pañales”.

Toda esta indeterminación ha hecho surgir algunas teorías de carácter pseudocientífico, que incluso atribuyen la aparición del autismo a las vacunas infantiles. Una idea que ha sido totalmente descartada por la propia Confederación de Autismo de España, y también por multitud de asociaciones y organizaciones sanitarias de todo el mundo.

Una vida diferente

Normalmente los niños no empiezan a mostrar síntomas de autismo hasta después del primer año. “Para los padres supone un giro de 360 grados a nuestras vidas” nos comenta Mari Carmen. Ella es madre de un autista que ya ha cumplido 33 años de edad.

“Cualquier mujer embarazada quiere tener un chico sano, que pueda valerse por si mismo. Cuando te dicen que tiene autismo, se te cae el mundo encima. Ya no puedes hacer con normalidad ni las cosas más básicas, como conversar, jugar o llevártelo de paseo. En cualquier actividad tienes que poner una atención máxima; los padres siempre estamos en alerta roja” relata.

Mari Carmen nos cuenta como la convivencia a veces se vuelve muy complicada. “Ellos no entienden las cosas como nosotros. Si en su rutina está coger el coche por las mañanas, no comprenden que hoy esté estropeado y tengamos que ir en autobús. Cuando les sacas de su rutina pueden ponerse muy agresivos”.

Con el paso del tiempo, las familias van desarrollando trucos alternativos para comunicarse con ellos y hacerles entender la realidad del mundo. “Recientemente falleció mi marido, y mi hijo no podía entender porqué no veía más a su padre. Es muy difícil explicarles los conceptos abstractos como la muerte. Al final cogimos una foto de su padre y la rompimos delante suya, para mostrarle que papá se había roto para siempre”.

Educación especial
«A partir de los 21 años los adultos con autismo quedan desamparados, sin educación ni trabajo» M. C. López (APACV)

A principios de los años 90 varios padres alicantinos se percataron que no existían apenas centros educativos con aulas específicas para estos niños. De ahí fundaron APACV, que hoy ostenta la residencia y centro de día Infanta Leonor en la ciudad de Alicante.

“Afortunadamente se ha avanzado mucho, y tenemos colegios públicos donde los niños con autismo conviven con los demás. Esto es muy positivo para ambos; aprenden a convivir y fomentan su futura integración en la sociedad” defiende María del Carmen López.

El problema llega a partir de los 21 años, edad en la que finaliza la Educación Especial. “A los autistas les cuesta mucho aprender, y cuando terminan el colegio de repente olvidan todo lo que han avanzado en 18 años si no continúan formándose. Por esto se supone que por normativa europea la Administración les debe proporcionar apoyo educacional durante toda su vida, pero en España esto no se cumple”.

Por esto muchos adultos con autismo se ven muy perdidos para integrarse en la sociedad. Actualmente su tasa de paro oscila el 80%, aun existiendo varias leyes que fomentan su integración laboral.

Conflicto con la Generalitat
«Ni la Generalitat nos da financiación suficiente, ni la ley autonómica nos deja autofinanciarnos» M. C. López

Aquí es donde aparecen las asociaciones como APACV, para ofrecer alternativas a estas personas con el objeto de continuar con su educación y progreso social. En la provincia de Alicante hay cerca de diez organizaciones que cubren esta necesidad.

Sin embargo, actualmente la APACV se halla inmersa en un conflicto judicial con la Generalitat Valenciana. Con la entrada del actual Govern la Conselleria de Educación suprimió parte de las ayudas económicas para financiar su labor.

“La ley autonómica no nos permite financiarnos con cuotas de los padres, y luego encima nos retiran el apoyo económico. Tenemos 30 profesionales para atender a nuestros usuarios, ¿pero cómo vamos a pagarles? Hemos tenido que pedir varios créditos bancarios, hasta que se solucione todo esto” denuncia María del Carmen.

Actualmente el asunto está pendiente del dictamen del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, que debe resolver el recurso que presentó la APACV. “Estamos dispuestos a acudir al Tribunal Europeo si es necesario. Realizamos una labor que debería hacer la Administración, y no vamos a permitir que desaparezca sin pelear”, avisa su presidenta.