«Me siento inmensamente feliz, ¿qué más puedo pedir?»

La desaparición de Patricia Aguilar destapó una nueva manera de actuación de las sectas que ahora captan a través de las redes sociales, con lo que resulta prácticamente imposible seguirles el rastro

- Escrito el 06 agosto, 2018, 11:00 am
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Cuando en enero de 2018 Alberto se lio la manta a la cabeza, y se fue a Perú a buscar a su hija Patricia, no podía imaginar, ni en el mejor de sus sueños, que seis meses después se produciría el encuentro tan deseado: el abrazo con su hija y su nieta.

Al contarlo se le entrecorta la voz; se emociona al recordar que ha encontrado a una Patricia “prácticamente igual a la que se fue. Y la bebé es muy muy bonita. Igual que Patricia cuando era pequeña, igual”.

Gracias al tesón de este padre coraje ha sido posible encontrar a Patricia y a dos mujeres más que junto a sus hijos vivían en plena selva de Perú, sin las más mínimas condiciones de sanidad y sin apenas comida.

Ministerio de la Mujer

Patricia y su hija están todavía en el Centro de la Mujer de Perú. Está bajo la tutela del Ministerio de la Mujer, como víctima.

Tras los meses traumáticos que ha vivido, ella y las dos mujeres que vivían junto a Patricia están recibiendo ayuda psicológica durante un periodo de tiempo que les permita llevar una vida lo más normal posible.

Una difícil investigación

Hay que recordar que Patricia Aguilar desapareció de Elche, donde vivía, en enero de 2017. En principio sus padres pensaron que era una chiquillada, pero más tarde creyeron que podía estar en la India, porque Patricia siempre hablaba del budismo.

Como tenía cumplidos los 18 años, resultaba muy difícil que la policía se implicara, ya que era mayor de edad a todos los efectos.

La investigación particular de su prima Noelia fue crucial para tener la primera pista de su posible paradero. La investigación, a través de las redes sociales, descubrió que podría ser que hubiera caído en las redes de una secta, los gnósticos. Estaba de la mano de un gurú que se autodenomina Príncipe Gurdjieff, que en realidad parece responder al nombre de Félix Steven Manrique, que podría pertenecer a Gnosis, una doctrina esotérica contemporánea, aunque ellos siempre han negado esta vinculación.

En plena selva peruana

Efectivamente así la encontraron el pasado 6 de julio, en plena selva, en el campo de Brei, en Perú, en una zona apartada y peligrosa, refugio de narcotraficantes y terroristas.

Las condiciones en las que la hallaron eran terribles, sin lo más básico para la vida diaria. En condiciones insalubres tanto para las madres como para los hijos que vivían con ellas.

Su padre, Alberto, no puede evitar mostrar la alegría que siente. Reconoce que “aunque siempre mantuvimos la esperanza, hay que reconocer que era una realidad muy cruda, con muchas posibilidades de un desenlace trágico. Podía haberse dado el caso de que no la encontráramos nunca”.

Y lo cierto es que el lugar en el que estaban, en plena selva y en una situación de precariedad, sin atención médica… “Imagínate donde estaba, en manos de este tipo qué en cualquier momento cualquiera podía haber fallecido y las habrían enterrado, marcharían a otro lado y no se volvería a saber nada más de ellas. Quizá un día alguien hubiese encontrado los cadáveres y entonces nos hubiésemos enterado” explica Alberto.

En cuanto a la fecha en la que podrán viajar a España, se muestra cauto. “Saldrá cuando lo aconsejen los psicólogos que la están ayudando, para que pueda superar el daño causado tras permanecer más de un año en plena selva, junto a dos mujeres más y sus hijos. Estamos esperando que todo se cuadre y salga de allí”.

A la espera de los papeles

A parte de la salud física y mental de Patricia, también está la situación de la hija que ha tenido y que no había sido inscrita legalmente. Por tanto, están esperando a que todos los papeles estén en regla y los psicólogos aconsejen que puede viajar a España.

En cuanto a su nieta, Alberto dice que “es una niña muy buena, que no llora. Tras haberlas visto a las dos, ya estamos más tranquilos. El encuentro ha sido muy positivo. Patricia se ha recuperado mucho en estos días; de estar en un estado de zombi, me he encontrado a Patricia prácticamente como la que se fue”.

No obstante, la experiencia que ha pasado ha sido terrible y finalmente tendrán que ser psicólogos y profesionales los que tengan que valorar la evolución. Para su padre “la atención que está recibiendo está dando resultado y la impresión es que hemos recuperado a nuestra hija”.

También ha resaltado que el consejo que ha recibido de los expertos es el de no tratar de presionar a Patricia, ni influenciarla en nada.

Policía peruana

Alberto ha destacado el buen trabajo y la atención de la Policía Nacional peruana, que es la que ha llevado el caso. A partir de que Interpol informó de la situación en la que se podría encontrar Patricia, la colaboración ha sido máxima.

“El trato con la Policía de Perú ha sido exquisito; cuando estuve con ellos mostraron mucha empatía y en todo momento fueron muy conscientes de la situación tan complicada a la que se tenían que enfrentar. Se han implicado mucho y se notaba las ganas que tenían de ayudar, más allá del deber” ha explicado Alberto.

Y cuenta que realmente sienten que han tenido mucha suerte, “ya que si hubiésemos dado con personas con ‘flojera’ que es como aquí en Perú se llama a las personas que no se implican lo suficiente, no hubiésemos conseguido nada. Por tanto, yo y mi familia solo tenemos palabras de agradecimiento para la Policía de Perú. Sin su ayuda hoy no estaríamos hablando de regresar a España con Patricia y con su hija”.

Regreso en agosto
El padre de Patricia pide respeto cuando lleguen a España

Alberto calcula que será para principios de agosto cuando puedan regresar a España, pero todo va a depender de la evolución de Patricia. Es fundamental no precipitarse e ir paso a paso, de manera que su hija pueda ir recuperándose progresivamente. Para su padre, eso es lo más importante.

Consciente de la dimensión mediática que finalmente ha tenido el caso, el consejo de los especialistas es que la vuelta sea lo más tranquila posible. Y también eso es lo que Patricia le ha trasladado a su padre, que no quiere que la prensa esté presente cuando regrese a España. “Porque no sería bueno para ella, necesita tranquilidad e ir recuperándose a su ritmo, sin presiones”.

Alberto es consciente del importante papel que los medios de comunicación han tenido en la difusión del caso, y lo agradece. Pero cree que “debemos ir cerrando todo este episodio con la prensa de la mejor manera posible. Los medios habéis sido de gran ayuda, pero cuando volvamos es momento de cerrar este capítulo, fundamentalmente por el bien de Patricia”. Entiende, no obstante, la expectación que ha levantado el caso y asegura que cuando lleguen se informará a los medios, pero considera que ese será el momento de cerrar esta comunicación.

Pide por tanto respeto y comprensión, y adelanta que no habrá apariciones públicas ni situaciones que puedan alterar la tranquilidad de Patricia.

El Príncipe
El acusado de captarla está en prisión preventiva

Se consideraba un enviado de Dios y buscaba a chicas para que le ayudasen a salvar a la humanidad ante el inminente fin del mundo.

Félix Steven Manrique Gómez es peruano y utilizó internet, las redes sociales, para captar a jóvenes aprovechando un momento de especial debilidad en sus vidas. Entre esas jóvenes se encontraba Patricia.

La magistrada que lleva el caso ha determinado que el acusado se presentaba como una persona iluminada, conocedor de prácticas hinduistas, judaístas, islamistas y budistas, envolviéndolas en sus ideas místicas. Convencía a las mujeres de que con él crecerían espiritualmente y más tarde las retenía y explotaba aprovechando su superioridad y la baja estima en la que se encontraban las chicas. De momento tiene por delante nueve meses de prisión preventiva.